El bueno el feo y el malo

Curiosa manera la que tenemos de elegir a los ídolos, no sé si quiera si atiende a algún tipo de razón lógica. Solemos elevar a los altares a aquellos jugadores que se han hecho un hueco en nuestros corazoncitos por una jugada o un esfuerzo extra. Y de la misma extraña manera solemos desterrar al cajón de los calcetines al que no hace lo que nosotros consideramos que debe hacer.

Pero hay algo que requiere un ejercicio de madurez que muchas veces no estamos dispuestos (o preparados) a hacer. Hay veces en las que se puede cambiar de opinión con respecto a alguien, sus actos pueden hacer que la balanza cambie de dirección y no por eso somos unos “veletas”. Hay un caso claro de esto que intento explicar, creo que todos a estas alturas ya sabéis a quien me refiero, si, a Gareth Bale. Siendo yo uno de los que más han defendido al galés he de reconocer, que su comportamiento de las últimas temporadas no invita a salir en su defensa.

FINAL DE LA CHAMPIONS LEAGUE REAL MADRID-LIVERPOOL GOL DE CHILENA DE BALE ****+++

Para centrar esta historia hay que recordar que Bale ni ha sido, ni es, ni será nunca Cristiano Ronaldo. Gareth de un carácter mucho mas introvertido y en ausencia de ese gen competitivo del portugués fue designado como su sustituto natural, aunque era inviable que lo fuera. Pero a los impedimentos naturales, se le junto un miedo terrible a las lesiones y a los pitos que poco a poco fueron desplazando a Bale a un ostracismo que, por rendimiento, parece merecido. Merecido porque ni ha dado el nivel futbolístico, ni parece estar dispuesto a darlo. Comentaba hace poco el propio jugador que el club no le dejo salir el verano pasado, bien Gareth, de aquí sale uno, pero dejando algo en caja o si no pregúntale a Sergio Ramos.

Por lo tanto, se puede cambiar de opinión respecto a un jugador. Ahora, la cosa cambia si hablamos de James Rodríguez. Un jugador con una masa de seguidores enormes, sobre todo provenientes de latino América. Un James que en su primera campaña con Ancelotti enamoró a propios y extraños con esa zurda de oro, que era capaz de poner la pelota donde y como quería. Pero poco a poco se fue apagando, físicamente parecía no estar al nivel esperado. Las malas lenguas comenzaron a sacar a la luz que al colombiano le gustaba mucho jugar de noche, pero lejos del Bernabéu y en ambientes mas festivos. Yo no puedo asegurar eso, pero si recuerdo una frase de Wesley Sneijder en al que venia a decir que desde que no salía y no bebía se encontraba mejor, cada cual que saque sus conclusiones. Lo curioso es que tras una cesión y una vuelta con mas sombras que luces y muy pocos minutos, James sale traspasado al Everton y gran parte de la afición lo despide con cariño. Tal vez con ese cariño de lo que pudo ser y no fue o del recuerdo de lo vivido, pero cuanto menos es curioso.

Cambiamos de tercio para hablar de Mariano, ese joven que creció en Valdebebas y que se quedó a las puertas de lograr el ansiado ascenso a segunda con el Castilla. Mariano salió con dirección Francia donde cuajo una buena temporada en las filas del Lyon, con actuación destacada en Europa League. El Club lo repescó en una situación rocambolesca haciendo efectivo el derecho de tanteo y evitando que el dominicano aterrizara en Sevilla. Fichaje en tiempos convulsos, con la salida de Cristiano se buscaba gol y Mariano fue el elegido. Su primera temporada fue prácticamente en blanco, rodeado siempre por extrañas lesiones y dolencias. Y de su segunda temporada nos quedará en el recuerdo su gol ante el Barcelona y su positivo por Covid. Nada más sabemos del delantero más allá de que sale luciendo musculo en las fotos de los entrenamientos y que ha rechazado una oferta para ir al Benfica donde probablemente sería titular.

Alguien me dijo una vez que la diferencia entre unos y otros es que James quiere jugar al futbol, no lo sé, es posible. Lo único que tengo claro ninguno de los tres merece seguir vistiendo la camiseta blanca (o rosa) del Madrid. No deja de ser una relación laboral con el club y si quieren cumplir su contrato lo cumplirán eso no esta en nuestras manos, lo único que queda en nuestras manos es el recuerdo que dejarán en nosotros. Yo tengo claro mi opinión y mis sentimientos hacia ellos ¿ y tu?

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