Crónica: Villarreal 0-2 Real Madrid

Victoria de mérito con doblete de Mbappé en un sólido partido de todo el equipo.

Partido de quilates el que se preveía en el Estadio de la Cerámica en la noche de sábado, correspondiente a la jornada 21 del Campeonato de Liga.

Ni más ni menos que el segundo contra el cuarto de la competición, con las espadas por todo lo alto: si ganaba el Real Madrid, se colocaba como líder provisional; si el Villarreal conseguía mantener su gran temporada ganando, recuperaban la 3° plaza que perdieron la pasada semana.

Para esta batalla de buen fútbol, Álvaro Arbeloa eligió el siguiente once titular: Courtois; Carreras, Huijsen, Asencio, Valverde; Camavinga, Güler, Bellingham; Vinícius, Mbappé, Mastantuono.

Por parte del Villarreal, Marcelino dispuso la siguiente alineación: Luiz Junior; Pedraza, Renato Veiga, Foyth, Pau Navarro; Moleiro, Pape Gueye, Parejo, Buchanan; Mikautadze, Gerard Moreno.

El partido fue vibrante desde el inicio hasta el final, con una intensidad digna de lo mucho que había en juego para ambos equipos. Para muestra un botón, ya en los 4 primeros minutos hubo una amarilla a Foyth por una falta sobre Bellingham en una jugada que parecía muy prometedora para el ataque blanco, y Mikautadze reclamó penalty por un ligero contacto con Huijsen en el área madridista.

Sería el conjunto groguet quien tendría las primeras ocasiones llegando al área del Madrid con cierto peligro, espoleados con una actuación estelar de Gerard Moreno y la velocidad de sus hombres de ataque.

El Madrid tendría la primera a los 20 minutos de partido, en botas de Arda Güler quien recibió en el área grande, se deshizo de dos defensas con una calidad exquisita y disparó casi sin ángulo centrado pudiendo Luiz Junior despejar sin muchos problemas.

La jugada siguiente vio cómo caía lesionado Juan Foyth en lo que parece ser una lesión seria, pues la imagen dio a entender que se trataba del Aquiles. Por mucho que no sea uno de los nuestros, deseamos desde aquí que no sea nada demasiado grave, pues el argentino ya probó en sus carnes lo que es estar mucho tiempo apartado de los terrenos de juego.

El alto ritmo de partido no paró ningún instante y ahora era el Madrid quien se acercaba con peligro hacia la portería rival, con un disparo centrado desde la frontal de Mbappé como mayor susto.

Al conjunto de Arbeloa se le veía otra cara, no sabemos cuánto durará visto lo que hemos visto esta temporada pero sí se notaba que la actitud era más positiva, que los jugadores corrían porque de verdad querían exigirse y, además, esta primera parte se defendía muy correctamente. Este cariz defensivo es importante señalarlo pues ante un conjunto de tantas variantes ofensivas como es el Villarreal, surgieron las figuras de un Asencio inspirado como de costumbre, un Carreras muy bien colocado y un Dean Huijsen que hoy sí ganaba sus duelos por anticipación, rapidez y colocación. Ojalá dure este buen hacer.

Se llegó al descanso con sensación de satisfacción por lo visto y disfrutado pero faltaba lo más importante, los goles, y justo en la reanudación del partido se pudo por fin descorchar la botella. Cómo no, Kylian Mbappé sería el encargado de hacer el 0-1 tras una buena jugada del equipo blanco y una internada de Vinícius por banda que acabó en un mal despeje de Gueye y un balón suelto que el Bota de Oro no desperdició.

Este gol hizo daño al Villarreal e hizo aumentar aún más la ilusión de un Madrid que de verdad que parecía haber renovado sus espíritus. Incluso Mastantuono y Güler se implicaban el trabajo arriba consiguiendo robar cada uno más de 5 balones en tres cuartos de campo del Villarreal. Como pequeña cosa, faltaron quizá más rapidez y más ideas para aprovechar los diversos regalos que hizo la defensa groguet, siendo Renato Veiga el menos acertado en la salida de balón amarilla.

Pudo cambiar aún así el destino del encuentro si Gerard Moreno no hubiera desperdiciado una ocasión clave para haber empatado el partido. El internacional por España envío a las nubes un balón raso que le llegó de una falta más que ensayada.

El que sí acertó fue Mbappé, quien tras un gran pase de Vinícius se plantaba en el área, recortaba a Pedraza y provocaba que el lateral se comiese el amago y le hiciese penalty al ir al suelo contra el jugador francés. Penalty muy claro que Mbappé transformaría a lo Panenka en el descuento del partido.

No hubo tiempo para más y nos marchamos de vuelta a casa líderes provisionalmente, a expensas de lo que haga el Barça en casa mañana domingo contra el Oviedo. Está complicado… pero todo es posible en el fútbol.

Por lo pronto, a destacar la mejoría del equipo, mantener las muchas cosas buenas vistas hoy y a pensar ya en el Benfica y en el bueno de José Mourinho.

Los comentarios estan cerrados.