Crónica | Real Madrid 94-63 Movistar Estudiantes

Sorpresas te da la vida

Pues sí. De esas cosas que de vez en cuando suceden.

Para empezar la sorpresa, antes de comenzar el partido del Real Madrid nos encontramos que el tercer semifinalista de la Copa del Rey, y rival de los blancos en la semifinal, será el Joventut, que se merendó – que es lo que se suele hacer a las horas del partido en las muchas y buenas cafeterías de este barrio de Salamanca – al Baskonia.

Así que de buenas a primeras uno de los favoritos para poder pelear la Copa se queda fuera, y el Madrid tiene por delante un derbi frente a Estudiantes para lograr el pase a semifinales.

Y otra sorpresa; a diferencia de otras ediciones de la Copa del Rey, aquí sí hay más aficionados del equipo merengue y no son (somos) franca minoría, y la verdad, se agradece.

Donde no hubo sorpresas fue en el desenlace del partido que nos atañe; y es que el Madrid apabulló a Estudiantes al que borró de la pista en una partido que sirvió, entre otras cosas, para que Sergio Llull volviera a coger sensaciones de cara a lo que está por venir durante el fin de semana.


Las defensas parecían estar con las charangas de paseo al principio del partido. O eso o de vacaciones, porque la permisividad de ambos equipos con los tiros del contrario era impropia de un partido en el que ambos se juegan el pase a una semifinal. Si esos tiros acaban entrando, te encuentras con un abultado marcador al final del cuarto. Laso colocó a Carroll en el quinteto inicial – otra sorpresa -, Facu y Ayón comenzaban pronto a causar estragos en la defensa de los del Ramiro. Su incipiente estrella, Brizuela fue desactivado por un Campazzo colosal y Deck ejerció de actor secundario en una actuación oscarizable. Brizuela y Cook mantenían al Estu en cancha y el resultado al final del primer cuarto, un espectacular 29-27.

En el segundo cuarto nos dimos cuenta que recuperarse de las lesiones no es moco de pavo. Y si no, preguntad al ’23’ del Madrid. Llull pareció lento y su juego no hacía fluir el ataque blanco. Pero el acierto estudiantil empezó a decrecer y el equipo de Laso comenzó a apretar los corchetes del corsé defensivo y a cerrar los rebotes con Ayón en modo Titán. Rudy mientras tanto daba rienda suelta a todo su repertorio, ofensivo y defensivo. Deck ofrecía su trabajo – que no fue poco – y Tavares mejoraba sus prestaciones con respecto a anteriores partidos. Brizuela y Gentile ya no aparecían y el marcador ya iba dando pistas de lo que pasaría: 50-34.


El tercer cuarto era para el Madrid como para un boxeador que hace saco en el gimnasio. El rival se había quedado en el vestuario. Facu Campazzo llevaba en la mano un balón y en la otra una batuta. Su conexión con Ayón era sencillamente excelente. Deck mostraba al mundo del baloncesto sus cualidades en el que era posiblemente su mejor partido de blanco y hasta Carroll y “Toñejo” tocaban al son de la música del Facu y a ritmo de triple: 73-48.

Para finalizar, lo que los americanos llaman los minutos de la basura, y que a los aficionados madridistas presentes en el Palacio les supieron a gloria. Pero sólo a ellos, porque la “siempre alegre y jovial” afición baskonista ya había dejado las gradas para salir a la calle a insultar a voz en grito al Real Madrid. La fiesta de las aficiones, ¡Qué sorpresa! Laso mientras dentro de la cancha daba oportunidad a los menos habituales – Prepelic y Causeur – simplemente para consolidar lo ya logrado. Al final, 94-63.


Ahora vienen las semifinales de esta Copa del Rey frente a la Penya. Y ahí estará el Madrid una vez más, lo que afortunadamente ya no sorprende.

@pepo2204

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