Crónica| Real Madrid 88-81 Zalgiris Kaunas

Hubo que sufrir hasta los instantes finales, pero ganó el Real Madrid en la visita de Zalgiris Kaunas por 88-81. El partido era de vital importancia y ambos equipos lo sabían, por lo que cada pelota se disputaba como si fuera la última. Este duelo entre rivales directos estuvo más que igualado en el primer tiempo, y solo en los instantes finales del segundo los blancos se distanciaron. Con esta victoria, los de Laso se acercan a la cuarta plaza, pero les restan dos finales en las que se lo juegan todo.

El encuentro, de salida, parecía más una partida de ajedrez. En el resultado final estaría la clave para decidir cuál de los dos equipos sería cabeza de serie de playoffs. Todos eran plenamente conscientes de lo crítico de la situación y no querían errar ni un solo pase. Así, las primeras protagonistas fueron las defensas. Casi a la mitad del primer cuarto, el resultado era un mísero 4-6. Por el lado blanco, Tavares asustaba a los pívots rivales, alejando el juego de la zona. La estrategia lituana era la opuesta: pretendían despistar a los bases merengues para que no generasen juego. Unos y otros se trataban con un respeto casi reverencial y la tensión era palpable. Esto llevó además a un número bastante elevado de pérdidas en ambos conjuntos, lastrando los ataques y por tanto la anotación. Al primer entretiempo nos marchamos con un ajustadísimo 19-16.

De vuelta a la cancha, la dinámica de juego siguió siendo muy parecida. El partido iba por rachas de acierto anotador, y si un equipo completaba un buen parcial en seguida el contrario lo igualaba. Sin embargo, los de Laso consiguieron moverse con más velocidad en el segundo período, logrando poco a poco el dominio. El número de pérdidas merengues disminuyó y con ello aumentó el ritmo anotador. De este modo, el Real Madrid logró poco a poco separarse en el marcador, hasta colocarse 8 puntos arriba (32-24). Aun así, una serie de fallos blancos consecutivos y tres triples seguidos de Zalgiris dieron la vuelta al electrónico (36-37). Nada podía hacer el Madrid, impotente contra el 100% de acierto lituano desde más allá del 6’75. Los hoy locales intentaron remontar de nuevo, pero no fueron capaces. Para cuando llegó el momento de marcharse a vestuarios, el resultado era de 41-44.

Después del descanso Zalgiris regresó al parqué en mejor forma, con un parcial de salida de 0-4. No obstante, en esta ocasión el Madrid no estaba dispuesto a permitir que se repitiera la tónica del segundo cuarto. Causeur y Campazzo devolvieron una vez más el parcial para empatar el partido a 48. Sobre todo el francés iba a ser quien tirara del carro blanco en este tercer período. Una serie de puntos consecutivos suyos, apoyado en Tavares y Carroll, llevó a su equipo a ponerse 5 puntos por encima de nuevo (61-56). La última canasta del norteamericano, tras un contragolpe, motivó el tiempo muerto de Zalgiris, que no podía permitir que el Madrid corriera. Después de esta interrupción el partido se convirtió en un verdadero intercambio de canastas en el que podía pasar cualquier cosa. A falta de 10 minutos, finalmente, nos quedamos con 65-62 y todo por decidir.

En el último período tenían que aparecer los jugadores diferenciales que resuelven partidos. Por el lado lituano, los encargados de encarnar esta figura fueron Kevin Pangos y Jankunas. Ellos solos sostuvieron a su equipo en ataque y en defensa ante un Real Madrid con todos sus jugadores metidos de lleno en el encuentro. Campazzo podía repartir asistencias con más facilidad aprovechando el cansancio de los rivales y Reyes y Carroll mejoraban constantemente sus porcentajes de anotación. La diferencia se colocó alrededor de +5 para el Madrid y el intercambio de canastas beneficiaba a los de Laso. Además, el conjunto merengue es ya un especialista en finales ajustados y se crece con la tensión. Según se acercaba el final la distancia aumentaba a base de una defensa casi perfecta. A falta de algo más de un minuto, el marcador ya estaba en 84-76. El resultado final fue 88-81.

De este modo, los de Laso se colocan con 17 victorias y 11 derrotas en la fase regular de Euroliga. Empatan a partidos ganados con Panathinaikos y quedan a la espera del resultado del Khimki mañana, pero ganan el basket-average particular a ambos conjuntos. Quedan dos finales frente a Estrella Roja y Brose Bamberg, que ya no se juegan nada. Antes, no obstante, liga ACB: el domingo 25 de marzo reciben a Valencia a las 18:30 horas.

@_albacg

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