Nos vamos a arrepentir de dejar marchar a Bale

Lo han conseguido. Toda la campaña organizada en torno al galés ha dado sus frutos y, parece, que Bale está más fuera que dentro de nuestro club.

Estos días he estado más expectante que de costumbre en Twitter. Quieran o no, Bale es un crack mundial y sus movimientos tienen repercusión. El galés ha sido, sin lugar a dudas, uno de los grandes protagonistas este fin de semana. Con las declaraciones de mi admirado Zidane el pasado lunes, Bale se puso, aún más, en el disparadero.

Me da rabia a la vez que pena leer a ciertos “madridistas”. Yo entiendo que el chaval no sea español, no sea carismático y más aún que no tenga amigos periodistas, de verdad, lo entiendo. Pero lo que no logro entender es ese afán de intentar boicotear la carrera del `11´del Real Madrid durante estos años en el club. No lo entiendo y no lo voy a entender, esa es la realidad.

Haciendo balance con mis compañeros de Eterno Campeón, hemos llegado a varias conclusiones. La primera de ella fue muy significativa. Nos dio por comparar las lesiones del futbolista galés con las de otros titulares habituales como Carvajal, Varane o Modric. Los datos son claros. Bale ha jugado 264 partidos con el Real Madrid durante estas seis temporadas. Carvajal, por su parte 243. Por otro lado, Varane ha disputado 324 encuentros en ocho campañas y Modric, en siete, 295 partidos. Si hacemos la media de partidos por temporadas salta la sorpresa en Las Gaunas:

Gareth ha jugado 44 partidos de media por temporada. Carvajal 40, Varane otros 40 y Modric 42. Sorprendente, ¿verdad?

Imagen: Agencias

No nos conformamos, así somos en Eterno Campeón. Continuamos con la media goleadora. Según los entendidos, el galés no es mucho más que un atleta que entiende de golf y que no se asocia con sus compañeros sobre el verde del Bernabéu. Pues vuelve a saltar la sorpresa. Gareth tiene mejor promedio anotador que leyendas del club del calibre de Raúl, Santillana, Pirri, Butragueño o Amancio. También supera a delanteros centros recientes del club como Gonzalo Higuaín.

Desmontado todo esto, ¿qué nos queda? ¿Ser decisivo en los momentos claves? Ahí sí, ahí seguro que Bale no ha dado el nivel. Repasemos.

Gareth Bale llega en la temporada 2013-14 al Real Madrid. Esa temporada los blancos disputan dos finales: una con el FC Barcelona y otra con el Atlético de Madrid. En la primera, con la Copa del Rey en juego, “el de la hernia” le gana, inexplicablemente, una carrera a Bartra y anota el tanto decisivo. Sería suerte, imagino. En la segunda, llega “el que no sabe hablar castellano” y ni corto ni perezoso va y anota, otra vez, el gol de la victoria. ¡Cómo osas, galés!

Imagen: Agencias

No acaba aquí. Los madridistas hemos tenido la suerte de vivir cuatro finales de Champions en cinco años. Memorable cuanto menos. La segunda que disputaba Gareth era la de Milán. Allí no se le ocurre otra cosa que asistir a Ramos en el único tanto de nuestro equipo y, para colmo, marca su penalti en la tanda. Hay que ver qué caprichoso es el destino.

Tras varios años esperando, parece que por fin, el bueno de Gareth, pierde la confianza de uno de sus entrenadores. Zidane no apuesta por él en su tercera temporada al frente del equipo. El equipo alcanza la final de Kiev y Bale es suplente. El Liverpool de Klopp era un rival de altura. Fue un partido muy igualado… hasta que entró Bale. A Gareth no se le pasa por la mente otra cosa que entrar y marcar un gol de chilena antológico. Para muchos, el mejor gol de la historia de las finales de la Champions League. ¡Hasta Zidane se llevó las manos a la cabeza! Para colmo, va y también anota el 3-1 y le “birla” el MVP de la final a su amigo, Karim Benzema.

Imagen: Agencias

Pues bien, todo esto no es suficiente. No lo es y no lo va a ser. Da igual lo que haga, lo que no o lo que intente hacer. Bale está sentenciado. ¡Ojo! No está sentenciado por Zidane, ni por sus compañeros, ni siquiera por gran parte de la afición, no. Está sentenciado por un sector del periodismo que parece haber conseguido su próposito.

Continuando con lo expuesto al inicio de mi humilde opinión, estos días Twitter se ha convertido en una cacería. Sí, una cacería. No es normal que te alegres de que se vaya Bale de tu equipo. Menos aún que saques pecho porque el entrenador diga que: “si se va mañana, mejor.” De verdad, no es normal. Muchas veces pienso que la temporada pasada nos la merecíamos. No se trata de aplaudir todo, no. Pero sí de ser agradecido con los nuestros. Te gustará su fútbol o no. Podemos hablar de su regularidad, compromiso o actitud, de acuerdo. Pero, lo que no se puede negar jamás, es que este futbolista va a salir por la puerta de atrás habiendo alzado una Copa de Europa más que iconos del madridismo como Raúl o Iker Casillas y dos más que otros como el gran Manolo Sanchís. Todo esto, en mucho menos tiempo que ellos. ¿Por qué no leemos estos días frases como “con lo que nos ha dado”? ¿No interesa? Tenemos mucho que reflexionar, madridistas.

@CJara_6

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