Crónica| Real Madrid 87-75 Barcelona Lassa

Partido casi perfecto del Real Madrid, que se impuso por 87-75 a Barcelona Lassa en el WiZink Center. Los de Laso solo flojearon en un primer cuarto muy tenso; a partir de ahí, dominaron de forma casi incontestable. El equipo blanco recupera sensaciones en Euroliga y debe seguir remando para asegurar su clasificación a la siguiente ronda.

El comienzo del primer cuarto estuvo marcado por la tensión. Ambos equipos están prácticamente en la cuerda floja después de malas rachas y se notaba. Las defensas estaban duras, serias, muy bien colocadas. En estas circunstancias apareció Campazzo inspiradísimo para meter de lleno a sus compañeros en el encuentro. El argentino logró los primeros 8 puntos del Real Madrid mientras el resto de jugadores apenas se desperezaban. Sin embargo, esa intensidad defensiva pasaba factura en el marcador, extremadamente bajo, y en el número de faltas. Muchos jugadores terminaron el período con más de una personal, lo que iba a marcar el resto del partido. Sumando muy poco a poco, los primeros diez minutos terminaron muy igualados, con empate a 15.

Tras el primer entretiempo los de Laso salieron a la cancha mucho mejor que en el período anterior. Carroll en ataque, Thompkins en defensa y Reyes en todos los aspectos llevaron la diferencia al +9 (37-28). El Barcelona estaba nervioso y peor posicionado, muy perjudicado por estar en bonus casi todo el segundo cuarto. Doncic decidió además que era su momento de hacer magia, compenetrado con un buen Causeur, y la imagen blanca era muy positiva. Los de Sito Alonso, no obstante, salieron contentos al descanso, pues el resultado fue mucho mejor de lo que podían esperarse. La reacción blaugrana de los últimos minutos hizo que los jugadores se marcharan a vestuarios 40-38.

El descanso sentó bien al Real Madrid, que había decaído un poco. Campazzo, a quien no veíamos desde el inicio del segundo cuarto, reapareció, y con él su energía. El parcial de inicio fue de 8-0, consiguiendo así la diferencia máxima del partido, +10. El equipo blanco se apoyaba en una de sus mejores armas, el triple, para mantenerse muy por encima. El juego de los de Laso requiere del acierto desde la línea de tres, y en la primera mitad esto había escaseado. La apertura del campo llevaba también a una circulación de balón mucho más fluida, y de ahí mucha más confianza. De esto fue ejemplo la última jugada del Madrid. A falta de poco más de un segundo, Doncic recibió la pelota prácticamente en la línea de fondo y clavó la pelota en la canasta opuesta. Con ese último triple llegamos al cuarto final con 68-52 en el marcador.

Los hoy locales estaban a gusto en el parqué, con todos los jugadores aportando. Tras un palmeo de Trey Thompkins el electrónico se colocó en 75-54, distancia que parecía abismal. Sin embargo, una disputa entre Navarro y Campazzo terminó con el argentino expulsado y la tensión volviendo a bullir. Con esto, el Barcelona entró de nuevo en el partido, en gran parte gracias a Oriola. Los de Laso no daban malas sensaciones generales, pero de repente la diferencia solo era de 9 puntos (80-71). El preparador merengue pidió tiempo muerto y a la salida Doncic destrozó a Claver para la canasta de Reyes. Los culés querían mantenerse con vida, pero entre Thompkins y Causeur acabaron con sus esperanzas. Así, no hubo ni conato de remontada, y el resultado final fue de 87-75.

De este modo, el Real Madrid se coloca con 6 victorias y 6 derrotas en la fase regular de Euroliga. Se encuentra en la octava posición, empatado con el Brose Bamberg pero con mejor basket average. Precisamente los alemanes serán la siguiente visita europea de los merengues (jueves 21 de diciembre, 20:00 horas), dentro de la jornada doble de Euroliga que también conllevará la visita de Valencia al WiZink (martes 19, 20:45 horas). Antes, el domingo 17 a las 18:30 h, la Liga ACB continúa con la visita a Monbus Obradoiro.

@_albacg

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