#CopaACB | El análisis del rival: Movistar Estudiantes

Aunque seas aficionado del máximo rival como es el Real Madrid y por tanto no le desees ningún bien deportivamente hablando, no se le puede negar a Estudiantes el reconocimiento a lo que supone la entidad colegial desde el punto de vista del baloncesto de nuestro país.

El equipo del Colegio – e Instituto – Ramiro de Maéztu de la calle de Serrano es una de las instituciones más longevas en el baloncesto nacional. Fue fundado en 1957, por lo que acumula sesenta y dos años de existencia, en los que ha ganado tres veces la Copa del Rey. Toda su trayectoria ha militado en la máxima categoría del baloncesto nacional, aunque no siempre por méritos deportivos, pues en varias ocasiones se salvó del descenso como suele decirse vulgarmente, en los despachos. Su pabellón original, el Antonio Magariños es santo y seña del deporte madrileño.

Estudiantes ha destacado a lo largo de su existencia por ser un club eminentemente de cantera. De sus filas han salido jugadores como Alberto Herreros o el propio capitán del Real Madrid, Felipe Reyes.

Pero en su periplo también ha habido notables jugadores foráneos que han brindado a la entidad colegial. En el recuerdo de su afición están jugadores como John Pinone o el recientemente homenajeado “Pancho” Jasen.

La plantilla actual de Estudiantes está compuesta por un grupo de jugadores mezcla de veteranía y juventud, que aparentemente debería haber que el equipo estudiantil no tuviera tantos apuros clasificatorios, o al menos diera batalla peleando por el Playoff.

Sin embargo, en la historia reciente de los del Ramiro, su coqueteo con la parte baja de la tabla parece pesar más que el “roaster” de su plantel.

Gentile, Omar Cook, Caner Medley, Whittington y el canterano Darío Brizuela componen un cinco de solvencia al que acompañan el jovencísimo Nacho Arroyo, Edgar Vicedo o el veteranísimo griego Lampropoulos.

En la faceta técnica, el equipo está dirigido por Josep María Berrocal. El barcelonés, que en los inicios de su carrera formó parte de la cantera de la Penya, es debutante en ACB. A pesar de haber tenido poca experiencia en grandes clubes como técnico principal, goza de una dilatada carrera como asistente de FC Barcelona y Panathinaikos entre otros conjuntos. La apuesta de Estudiantes por este técnico se basa en su buen manejo de las plantillas, su dominio del baloncesto de base y la confianza que deposita en los jugadores más jóvenes; sin duda un valor para Estudiantes. Su juego trata de fundamentarse en la versatilidad y la rapidez. A los equipos de Berrocal les gusta correr. Destaca por adaptarse a las diferentes circunstancias del momento sin tener un patrón de juego preconcebido.

Será un derbi muy peligroso, no sólo por la emotividad con la que lo enfrentará nuestro rival, para el que ganar al Madrid lo es todo, sino por el apoyo que a buen seguro tendrán de la mayor parte de los asistentes al Palacio de los Deportes, situación nada nueva por otra parte y a la que ya estamos acostumbrados desde que la Copa se disputa en este formato. Y aunque la superioridad a priori de los blancos es manifiesta, habrá que esforzarse mucho para evitar que se repita lo acontecido en el precedente de esta temporada en la Liga Endesa, en la que los del Ramiro lograron vencer a los de Laso.

Claro que, esto es otro torneo, un partido a cara o cruz; en definitiva, otra historia bien distinta y en esta ocasión el Madrid querrá recuperar el título que se escapó – perugazo mediante – en Gran Canaria.

@pepo2204

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