Crónica | RM 1-2 MCI. Jaque al Real Madrid en el Santiago Bernabéu

Comenzaba hoy para el Real Madrid una de las semanas más importantes de la temporada. Una de esas semanas en las que puedes o meterte de lleno en la pelea por dos títulos o acabar ajusticiado en ambos sin prácticamente capacidad de maniobra. Y para empezar llegaba al Bernabéu nada más y nada menos que el Manchester City, uno de los equipos más poderosos en el panorama europeo actual y que además, con la liga relativamente perdida desde antes de Navidad y tras una sanción que, en principio, le impedirá participar en las dos próximas campañas de Copa de Europa, venía preparando con más ganas que nunca este choque de la mano de su entrenador, Pep Guardiola. 

La afición del Real Madrid lo sabía, y buscó caldear el ambiente unas horas antes del pitido inicial con un recibimiento brutal a las puertas del estadio y tratar de, como se suele decir, “marcar el primer gol del partido”. 

Al inicio, sorprendía Zidane, dejando a Kroos en el banquillo y dándole la oportunidad a Modric. El resto, lo que se podía esperar, con un Vinicius acompañando a Benzema arriba para intentar hacer daño al espacio ante una defensa que precisamente no domina en exceso eso de defender a campo abierto. 

Salían los locales planteando una presión alta tal y como se preveía, al igual que los ingleses, que trataron de buscar las cosquillas a un Real Madrid que se mostraba bastante cómodo en salida de balón. Pese a que ninguno de los dos querían saltarse el guión y era palpable el respeto mutuo, comenzaron a sucederse las ocasiones. Como digo, eran los blancos los que hacían más efectiva esa presión, pero no conseguían hacer mucho daño al conjunto inglés, que si que era capaz de romper por completo al Madrid cada vez que salía con espacios, sobre todo cuando De Bruyne recogía el balón por detrás de Casemiro y enlazaba con Mahrez o Gabriel Jesús. Así llegaría la primera clara para los visitantes, tras un recorte del delantero brasileño dentro del área y un paradón de Courtois a bocajarro que metía el miedo en el cuerpo al conjunto de Zidane, quienes, minutos más tarde, se sacudían esta presión citizen gracias a una grandísimo cabezazo de Benzema que Ederson atajaba “in extremis”. 

Y así se desarrollaba la primera mitad, con cada equipo tratando de potenciar sus armas, pero con mejores ocasiones para el cuadro visitante, que incluso se pudo ir ganando al vestuario con otra oportunidad de Gabriel Jesús en el descuento que sacaba la zaga madridista bajo palos. 

Se llegaba al descanso con todo por decidir, tras unos primeros 45 minutos de gran fútbol y con los dos equipos siendo conscientes de que, como en una partida de ajedrez, el más mínimo error en un movimiento podía ser decisivo para el resto de la eliminatoria. 

Iniciaba la segunda parte con un ritmo muy parecido a la primera, pero con esa sensación de que era el Manchester el que tenía la capacidad de cambiarlo en cualquier momento. Y así lo hizo; apretaron el acelerador y asfixiaron  a un Real Madrid que comenzaba a sentirse realmente dominado por el conjunto inglés. Pero aún así, y como hemos dicho miles de veces, nunca puedes dar por muerto al equipo blanco y menos en contexto Champions League. Cuando peor estaban, cuando el 0-1 parecía más cerca … pérdida en tres cuartos del cuadro citizen, asistencia de Vinicius y definición sublime de Isco ante Ederson. 

Pero, paradojas del fútbol, pese a que este tanto daría energía y fuerza a los de Zidane para hacerse con el control de nuevo, cuando el campo se hizo largo y las fuerzas flaquearon, el equipo local se partió y ahí el City se hizo mortal y nos mostró como se puede remontar un partido y quizás ganar una eliminatoria de 180 minutos … en tan solo 10. 

Primero, con un reverso de genio de De Bruyne dentro del área, un centro medido a la cabeza de Gabriel Jesús que, tras un leve empujón a Ramos, colocaba el 1-1. E igual que el 1-0 pudo dar alas al conjunto blanco, el 1-1 se las dio al Manchester, que tras una internada de Sterling en el área, Carvajal medía mal y cometería el penalti que a la postre ejecutaría De Bruyne para culminar su fantástica noche y colocar el 1-2. 

Y cuando parecía que nada podía ir a peor, un pase fallido de Casemiro a Varane permitía una vez más a Gabriel Jesús situarse solo ante Courtois, y Ramos, tratando de apagar el fuego, se pasaba de frenada cuando buscaba parar al brasileño y recibía una tarjeta roja que le impedirá jugar la vuelta en Inglaterra. 

El Real Madrid, en general, no fue superior al conjunto de Guardiola, pero tampoco fue capaz de aprovechar un 1-0 que parecía muy positivo para la vuelta. Los visitantes, de la mano de un estelar De Bruyne, parecían tener claro en todo momento a que jugar y aprovecharon la fase del encuentro en la que el conjunto local se estiró para hacer un verdadero roto y destrozar a un Madrid que se partió por completo en los últimos minutos. 

Pese a todo, aún queda Inglaterra, y si hay alguien que piensa que esto está más que liquidado para el City, permitánme que discrepe: recuerden que sigue siendo el Real Madrid de Zidane. Aún pueden tener guardado un movimiento sublime.

POR: ANTONIO MATEOS.

1 Comentraio
  1. Antonio Mateos Ortigosa dice

    Grandísima crónica, como de costumbre.
    Bravo y después vemos en programas a periodistas, lavativas que no saben ni expresarse.

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