Crónica: FC Barcelona 3-2 Real Madrid
Derrota en la final de la Supercopa contra el máximo rival.
Día de Clásico, día de final de la Supercopa de España en las remotas tierras de Arabia Saudí.
El Real Madrid llegaba a la final después de la victoria contra el Atlético en semis, mientras que el Barça accedió tras golear a un irreconocible Athletic Club de Bilbao.
Para la contienda de hoy, Xabi Alonso eligió a los siguientes 11 titulares: Courtois; Carreras, Huijsen, Tchouaméni, Asencio; Camavinga, Bellingham, Rodrygo, Valverde; Vinícius, Gonzalo.
Losde Flick formarían con Joan García; Balde, Eric García, Cubarsí, Koundé; De Jong, Pedri, Fermín; Raphinha, Lewandowski, Lamine Yamal.
El partido inició con control de balón por parte de los culés, con un Madrid replegado y emitiendo balones largos a Vinícius cada vez que podía intentar el uno contra uno. El brasileño casi aprovecha una larga carrera en velocidad pero el disparo final tras plantarse en el área fue muy débil y sin mucho problema para el portero rival.
Mismo destino en otra ocasión de Gonzalo, quien lanzó un disparo muy blandito en otra posición muy favorable para los intereses del Real Madrid.
Sin embargo, en estos partidos quien perdona mucho lo acaba pagando y el primero en romper el marcador y adelantarse fue precisamente el Barcelona. Una pérdida de balón de Rodrygo acabaría en botas de Fermím, que encontraría rápido a Raphinha, y el brasileño aprovecharía una jugada personal para marcharse de Tchouaméni y disparar cruzado para el 1-0.
El Madrid no cambiaría el plan y este al final le dio resultado ya en el descuento cuando un balón largo hacia Vini encontraba al brasileño en carrera, encarando en el área, tirando un caño a su par y disparando cruzado para convertir un golazo de bandera que hacía el 1-1.
No acabó ahí la cosa en la primera parte, pues este descuento de apenas 3 minutos se convertiría en una fiesta de goles.
El siguiente en anotar sería Lewandowski para el 2-1. El polaco aprovecharía un gran pase para picar por encima de la salida de Courtois y así marcar el gol.
Aún quedaría otro gol más antes de ir a vestuarios, pues un saque de esquina botado por Rodrygo encontraba la cabeza de Huijsen que remataba perfecto pero se encontraría con un Raphinha en línea de gol que despejaba el balón hacia el palo. El rechace era atrapado por Gonzalo, que medio cayéndose tiraba de recursos y sacaba un remate que se colaba en la portería catalana tras tocar el larguero.
2-2 y todo por decidir en la segunda parte tras un descuento loco.
La ssegunda parte transcurrió más trabada, con muchas interrupciones en forma de faltas y cambios y, en general, muy poco juego pues el Barça si bien aumentó un punto el ritmo, tampoco corría para aplastar al rival y el Madrid seguía con su plan absoluto de defender abajo y buscar las contras.
Con momentos de fútbol así, quizá entendemos al aficionado neutral que muchas veces pasa de ver estos partidos.
El desastre llegó al minuto 77, cuando un lanzamiento de Raphinha desde la frontal resbalándose y sin apenas peligro inicial, rebotaba en la rodilla de Asencio, se envenenaba y cambiaba la trayectoria de balón a un Courtois que no pudo hacer nada. 3-2, y la sensación de tener que remar otra vez y que esta vez no iba a salir.
Este gol terminó por doblegar las fuerzas de un agotado Real Madrid, que seguía empeñadísimo en su único plan de partido y al que las contras ya no le salían, pese a los cambios que entraron de refresco, como Mbappé, Güler y Mastantuono.
La roja a De Jong por una dura entrada a Mbappé espoleó el orgullo blanco que volvió a intentar el imposible, aunque algo tarde puesto que ya estábamos en el descuento.
Aún así, pudo llevarlo a los penaltis el Madrid de no ser porque, una vez más, los disparos de Carreras primero y el cabezazo de Asencio posteriormente fueron extremadamente blandos y centrados. Especialmente clara fue la de Carreras quien llegando de cara y con toda la portería a su favor disparó demasiado, demasiado blando en una acción que era para darle mucho más duro y debería haber supuesto el empate a 3.
Pero no hubo tiempo para más y ya van 3 finales consecutivas perdiendo contra esta gente. Uno ya se cansa de escribir líneas tristes y de acabar decepcionado cada fin de semana esta temporada, mientras que a los que juegan parece no importarles demasiado lo que va pasando a su alrededor. ¿Hasta cuándo? No sabemos, pero aquí algo tiene que cambiar… aunque a todos los que hoy no han respondido adecuadamente sabemos perfectamente que no les pasará nada.
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