La derrota más contundente de la era Zidane, pese a que en mi opinión el juego fue mejor que en otras ocasiones. Es verdad que el marcador es contundente, pero el equipo no mereció tal castigo. Varios errores groseros atrás condenaron a los nuestros que deberán seguir remando en una liga que no ha hecho más que empezar. Vamos con el Cara y Cruz.
CARA
Benzema y Rodrygo. Uno por el gol y el otro por sus ganas pese a salir con el marcador adverso. En un día lluvioso, un rayo de luz parece la más bella puesta de sol.
CRUZ
Podría poner bastantes: Marcelo, Modric, Varane, Ramos, Vinicius, el propio Zidane… Pero me voy a quedar con Lucas. Llevaba varios partidos a un nivel excepcional, pero la verdad que hoy se ha visto superado por las circunstancias. Se lleva la cruz porque es el principal culpable del inicio de la tormenta. Cometo un penalti absurdo y después hace que lo repitan. Antes ya había superado con facilidad en el uno para uno. Ha estado mal, pero no ha sido el único (repito).
Una vez mas Zidane, una vez mas las rotaciones y una vez mas la sorpresa con la alineación. Tras el intenso partido ante el Inter el pasado martes y con el parón de selecciones por delante, el técnico da un once sorprendente. Sin Kroos, sin Mendy y evidentemente sin Hazard y Casemiro, bajas por Covid. Entra en el once Isco, Marcelo, Vinicius y Modric.
El partido empieza con un Valencia agresivo en la presión, no así en las faltas y un Madrid que va arriba, pero sin morder. El Valencia no es el Inter y esto no es la Champions. Partido muy estudiado por Javi Gracia, en el ataque valencianista por el lado derecho, Cheryshev se mete como interior y es Gaya el que ocupa toda la banda, obligando a Asensio a replegar y desgastarse en defensa.
El Madrid como de costumbre, mas prolífero en ataque por banda izquierda donde Vinicius debía encarar a Wass, aunque no fue la tónica habitual. Tanto es así que la primera ocasión clara llega a los nueve minutos, con un buen disparo de Asensio desde la frontal, aunque el mallorquín cruza en exceso. Y cinco minutos después sería Modric el que probaría suerte desde la misma posición que su compañero, encontrándose con una buena estirada de Jaume.
Cómodo el Madrid y el Valencia buscando la espalda de Lucas con Gaya y Seryshev. Y tan cómodo se encontraba el Madrid que a los veintitrés minutos Marcelo recibe en el lateral del área y tiene todo el tiempo del mundo para asistir a Benzema. El francés con un disparo durísimo desde el balcón del área, bate a Jaume e inagura el marcador. En la repetición se puede apreciar como Gillamón desvía levemente la pelota y despista al portero. Cero a uno y sintiéndose cómodos, se ponía todo de cara para los chicos de Zidane.
Pero como esta temporada siempre que nos levantamos para celebrar un gol, aprovechaos y nos quedamos de pie, esperando el del rival. Tan solo cinco minutos después del gol de Karim, un centro de Gaya golpea en el brazo de Lucas y concedía penalti a favor de los chés. Ejecutaba Carlos Soler, paraba Thibu, remataba de nuevo Soler al palo y remachaba Musah. Todo esto no valió para nada, el VAR mandaba repetir porque el propio Musah había entrado antes, Repetía Carlos Soler, pero no pudo repetir Courtois aunque llega a tocarla, empate en el marcador y se empieza a escuchar el run run desde mi casa.
Tan alto se oía ese run run, que en el cuarenta y tres, en esos minutos en los que toca mas guardar que atacar y pensar en la segunda parte, se viene la jugada del partido. Asensio pierde un balón con Seryshev, contra rauda del Valencia, pase de la muerte, despeja Varane, balón al aire, despeja Courtois y el partido que se para. Va Gil Manzano al monitor, el VAR le enseña como la pelota entra en la portería mas de veinte centímetros, gol del Valencia. Nos enseñan imágenes del robo de Denis, para mi falta, clara además. Dice el colegiado que no, que la roba bien, dos a uno, comienza el desastre.
Muchos han sido los partidos en los que hemos comentado que la charla del descanso espoleaba al equipo, hoy no se si la charla fue para que se autodestruyeran. Tan solo se había jugado un minuto y medio cuando Kang in estrellaba un balón en el palo tras rozar Courtois. Algo no funcionaba y el Valencia estaba sacando petróleo. En el siguiente ataque valencianista, balón embarullado en el área y Marcelo que peca de ingenuo ante un Maxi que protege el balón y es golpeado por el brasileño. Penalti y gol de Soler, la cuesta arriba empezaba a parecerse al Tourmalet. Lo volvimos a intentar desde fuera en dos ocasiones, primero Modric y luego Valverde, pero ambos sin suerte, la remontada se tornaba complicada.
Quince minutos del segundo acto y con una remontada de por medio, Ramos despeja un balón de un puñetazo. Debió pensar el camero que con setecientas cámaras grabando el partido nadie lo vería. Vuelve el VAR, penalti, tarjeta y gol. Cuatro a uno, si, cuatro goles de un equipo que a portería no había tirado tres veces. El equipo mas necesitado de un psicólogo y una bombona de oxígeno que de futbol, busco el empate con centros laterales, como si eso alguna vez nos hubiera dado resultado. Y sorpresa, no sirvió de nada.
Justo vencedor el Valencia que jugo sus cartas, aunque en esta ocasión las cartas jugadas sean errores nuestros. Es lo que tiene que jueguen dos equipos. Partido ridículo del equipo contra un Valencia que venía de sumar un punto de los últimos doce. Zidane que fiel a su idea de rotar y recuperar jugadores como si del proyecto hombre se tratara, para mi se equivoca juntando a Isco y a Marcelo no solo en el once, si no en la misma zona del campo. El sabrá, supongo. Veremos que pasa de aquí en adelante pero la imagen es desoladora, parón de selecciones y a recuperar sensaciones.
Primera victoria para los de Zidane en la Champions League. En un partido que dominaban por 2-0 a los 33 minutos, se vio emoción hasta el final. Dos magníficas combinaciones italianas pusieron cuesta arriba el partido, pero Vinicius y Rodrygo saliendo desde el banquillo dan aire a los nuestros en Europa. Vamos con la cara y la cruz.
CARA
Lucas Vázquez. El gallego ha encontrado su sitio en el once. Antes las numerosas ausencias en el lateral, el canterano está solventando cualquier duda en esa demarcación siendo muy generoso en el esfuerzo tanto presionando como replegando. También pisa área rival. Partido de sobresaliente el del gallego.
CRUZ
Asensio. El mallorquín aun no ha encontrado su mejor versión y el equipo se resiente. Fue más incisivo Lucas que él por el costado derecho y, además, tuvo que ser sustituido en el 60′ porque les costaba llegar a la presión. Necesitamos que mejore el nivel de Marco.
Llegaba la primera final para el Real Madrid, es pronto lo sé, pero una derrota acababa con el viaje europeo. El rival, el Inter de Conte, no diré que era la mas fea, pero desde luego no era la mas guapa para bailar una noche como esta.
Empezaba el partido con un ritmo tan frenético que casi te podías cansar sentado en el sofá de tu casa. Los dos equipos presionando desde arriba, incomodando la salida del balón y desplegando velocidad y resistencia. Un partido tan loco que era mas parecido a un videojuego que a un partido de verdad. Presión, velocidad, toques de tacón, robos en campo contrario, disparos y paradas, te lo compro para el FIFA22.
Y en una de esas jugadas, Hazard robaba un balón, se internaba en el área y le regalaba a Asensio el primer gol. El mallorquín disparó con la potencia que lo caracteriza pero Handanovic saco una mano milagrosa que enviaba el balón a córner, corría el minuto cuatro tan solo. Y en ese arranque enérgico de los blancos, también había hueco para disparar desde lejos y ahí es donde entra Valverde que la rompe, pero tampoco encuentra la suerte del gol. En esos primeros siete minutos ya había dispuesto el Madrid de dos ocasiones claras.
Siguiendo con el mal endémico de esta temporada, un balón a la espalda nos ponía en apuros y fue un viejo conocido, Achraf, el que llego a disparar al lateral a la espalda de Mendy. Sin haber recuperado aun el aliento, un balón perdido dejaba a Lautaro frente a Courtois, pero como en el noventa y nueve por ciento de las veces, con Ramos por el medio. El argentino busca colocarla de interior al palo largo, la pelota toca en la pierna del camero que complica, pero el portero belga responde a la perfección. Todo esto sucedía en tan solo doce minutos, como digo, partido para tomar oxigeno mas que una copa. Se animaba Kroos un minuto después con un tímido disparo desde fuera que iría a las manos del portero. La réplica, la pone Vidal, pero este si que la pega duro, durísimo, pero no encuentra portería, por fortuna.
Y como os digo, de un partido de consola solo pueden salir combinaciones de videojuego. Lucas por arriba al punto de penalti, Benzema que entra como un avión la deja de cabeza atrás y Valverde la pega durísimo, hubiera sido un golazo, pero la pelota se marcha alta tras botar. Era el minuto veintidós y ninguno de los dos equipos se estaba guardando nada.
Tres minutos después, Hakimi poseído por el ambiente, se giraba sobre si mismo por la presión de Mendy. Levantaba la cabeza y como tantas veces ha hecho en ese estadio, lanza un balón al espacio a un tipo de blanco con el nueve a la espalda. Solo que en esta ocasión no tocaba, Benzema se hacía con el cuero y tras driblar a Handanovic ponía el primero plácidamente. El gol dio alas al equipo que corría a con la pelota casi tan rápido como cuando iba a la presión. Y en una de esas Hazard volvió a ser Hazard y tras dejar atrás a tres rivales, disparaba para logar un córner, a la postre vital. Tan vital que con treinta y dos minutos de juego, Ramos también quiso ser Ramos y cabeceaba a la red, esa jugada de Eden no se podía perder en un resumen. Dos a cero y partido encarrilado, clasificación encarrilada y a intentar coger aire en este partido loco.
Tan loco, tan de videojuego y tan rápido que sin terminar de mandar mensajes a los amigos para celebrarlo, un pase de espuela, si de espuela, de Barrella dejaba solo a Lautaro para acortar distancias. Partido que se complica, clasificación que peligra y otra vez con menos aire que un nadador en amnea. Quedaban diez minutos de la primera parte y todo podía pasar. Y pasó lo que tenía que pasar, no, no era un gol, era la esperada tarjeta a Vidal, que tras cinco faltas, una de ellas una patada por detrás, por fin vio la tarjeta. Con eso nos íbamos a descansar quince minutos.
Poco que corregir en el descanso, supongo, yo no soy Zidane. Mirar bien las marcas, animar a Hazard y Asensio para que den sus últimos quince minutos a tope y pedir a Valverde y Casemiro que ayuden en la salida del balón, poca cosa… La segunda mitad transcurría por los mismos cauces que la primera, presión, velocidad e intensidad, solo que con muchos minutos a la espalda. Los errores por falta de energía , no era tan “sencillo” llegar a las marcas y cada pase perdido era un infierno. Ninguno de los dos equipos disfrutaba de ocasiones que nos levantaran del sofá, pero aun así el partido nos mantenía en una tensión que hacía imposible relajarse. El primer sobresalto llegaba en el minuto cincuenta y uno cuando Brozovic hacía gritar a Hazard, el corazón se nos detenía viendo al belga cojear. Tarjeta y a seguir. El segundo en el sesenta y seis, con un balón a la espalda de Ramos llegaba a Lautaro que servía de cabeza a Perisic, que lo hace perfecto ante Lucas y bate a Courtois, los italianos levantaban el partido.
Quedaban catorce minutos de sufrimientos y cábalas clasificatorias. Mendy despejaba mal de cabeza y dejaba solo a Lautaro que cruza en exceso. Después Perisic en una contra dispara fuera. Nos faltaban puntos y aire. Pero como decía, fueron catorce minutos malos, porque en el ochenta, Valverde conducía para romper líneas y darle el balón a Viniciu como mejor le viene, larga y en carrera. El veinte corre como el viento, levanta la cabeza y pese a ver la entrada de Karim, la pone al segundo palo, donde el otro brasileño que desafía al viento, Rodrygo Goes, recibe, controla y fusila a Handanovic. El Real lo ha vuelto a hacer, luchar hasta el final, levantar lo que parecía muerto. Tocaba sufrir y eso este Madrid solidario sabe hacerlo, tanto que Benzema pudo sentenciar con un pase de la muerte de Rodrygo, pero golpea mal y alarga nuestro sufrimiento unos minutos mas.
Tres puntos muy trabajados, tres puntos que nos dan vida y nos permiten soñar. Partidazo en Madrid donde la interminable partida de ajedrez disputada entre las parejas Zidane-Dupont contra Conte-Pintus, se decanto del lado local. Habrá que ver que preparan para el segundo asalto, esta vez en Milan, donde podemos dejar al Inter fuera de la Champions.
Tras la remontada Europea para “rascar” un punto de nuestra visita al Borussia, hoy nos visitaba el Huesca. Un Huesca que tras celebrar ayer el cumpleaños de su entrenador Michel, hoy quería celebrar su primera victoria de la temporada a costa de un Madrid cansado.
Rotaba Zidane, que ya no sorprende a nadie, y daba entrada a Hazard, Marcelo y Modric con respecto a lo desplegado en Alemania. Hasta al más optimista, le recorría un halo de preocupación al ver la banda izquierda con Marcelo y un Hazard que solo había jugado veinte minutos esta temporada, pero… ¿Para qué esta la flor si no es para usarla, no?
El Huesca que había hecho los deberes, sabía que con mantener el orden y salir a la contra le podría bastar para hacer daño a los blancos. Y así lo hizo, con las líneas defensivas bien plantadas, los balones largos a Rafa Mir eran pequeñas puñaladas al corazón madridista. Dispuso el joven delantero de un buen mano a mano con Courtois tras dejar atrás a Militao, pero estrelló el disparo en el lateral de la red.
En el minuto veinticinco, Ramos que se quedaba en el área rival tras un corner, tuvo la mejor ocasión del equipo hasta el momento con un buen cabezazo que despejaba Andrés. La réplica la puso el Huesca dos minutos después con un buen centro de Ontiveros que Sergi Gomez remata alto en el segundo palo. Y de ahí hasta prácticamente el descanso, como explicaba Micahel Ende, en “la historia interminable” llegó “La nada”
Ninguno de los dos equipos llegaba al área rival, desbaratando cada intento de ataque rival en tres cuartos de cancha. La nada se apoderaba del partido, de los jugadores y de los espectadores que con este horario ya pensábamos mas en que comer que en ver un gol. Pero entonces, Hazard tuvo un momento de lucidez.
El belga recibía a unos treinta metros del área, se giraba sobre si mismo y por un segundo nos pareció ver a Cristiano Ronaldo de nuevo vestido de blanco cargando la pierna. Camiseta blanca, siete a la espalda y un disparo seco que se iba abriendo hasta colarse pegado al palo derecho. Pero no, no era Cristiano, era Eden Hazard que estaba diciendo, he llegado.
El uno a cero animó al equipo como anima un Kebab a las cuatro de la mañana a alguien que lleva tomando copas toda la noche. Volvieron las energías y las ganas, incluso me atrevería a decir que aceleramos un par de marchas. De esta manera, un centro medido de Lucas desde la derecha, se convertiría en el segundo tanto blanco tras un control con el pecho de Benzema que volvía a encontrarse con el gol. Con ese dos a cero instaurado en el marcador, nos encaminábamos al túnel de vestuarios.
Tras la reanudación, Zidane dejó claro la importancia que tiene a día de hoy Lucas para él, dando descanso al gallego por Mendy. El equipo seguía con ganas de más, había olido la sangre y el tiburón blanco es insaciable.
Tanto es así que en el minuto cincuenta y tres, tras una gran jugada entre Hazard y Benzema, dejaba el balón muerto a este último que asistía al “pajarito” Valverde que fusilaba a Andrés al palo largo.
Con el tercero en el luminoso, Zidane se relajó y dio entrada a Rodrygo, Vinivius e Isco utilizando su segunda ventana de cambios. Y en la primera acción en la que intervino Vinicius, el brasileño robo un balón cerca del área blanca y corrió raudo como el viento, dejando rivales atrás como cuando los bólidos de fórmula uno van dejando atrás al coche de seguridad. Una vez internado en el área la puso atrás pero Benzema no acertó a rematar bien y envió la pelota alta. Muy buenos minutos del Madrid que dos minutos después pudo hacer el cuarto en un cabezazo de Ramos tras un corner.
Corría ya el minuto setenta y el equipo placía cómodo viendo como transcurrían los minutos y sabedor que eso jugaba a su favor. Fue entonces cuando un balón en profundidad de Modric a Rodrygo propició el disparo del brasileño que ataja bien el portero oscense sin problemas. Pero como este año nos tienen acostumbrados a una historia interminable de tantos rivales, tan solo cuatro minutos después, un balón a la espalda de la defensa, dejaba a Rafa Mir en el lateral del área y con un sutil recorte se deshacía de Militao y serbia a Ferreiro que entrando solo al segundo palo conseguía el gol visitante.
Desde ahí al final, mucho control del partido por parte del Real, que aun tuvo tiempo de hacer un cuarto tanto. Minuto ochenta y nueve, centro medido de Marcelo a Rodrygo que cede de cabeza a Benzema que ponía el cuarto y el segundo en su cuenta particular. Un gol casi calcado al de Casemiro el martes en Alemania,
Partido balsámico para el Madrid que desde ya tiene que poner cuerpo y alma en pensar en ganar al Inter en Champions y empezar a encarrilar la eliminatoria.
Partido vital para el Madrid en Alemania, tras la derrota en la primera jornada y el empate del Inter, la ocasión era inmejorable para enderezar en rumbo en Europa. Repetía once Zidane con el único cambio de Lucas por Nacho, lesionado. Y parece que el francés ha encontrado su once.
No se que pasó en ese vestuario desde que el Shaktar nos sacó los colores en casa hasta la salida en Barcelona, pero este es otro Madrid. Un Madrid generoso y con energía, un Madrid mucho más parecido al equipo que conocimos tras el parón por Covid.
El equipo salió decidido a poner tierra de por medio desde el inicio con una presión alta, iniciada por Benzema y secundada por Valverde en segunda línea. Una presión bien hecha, con Vinicius y Asensio presionando a los laterales y haciendo que a los “potros” les costara salir con el balón jugado desde atrás. Cuando lo conseguían, el equipo se replegaba bien, con un Lucas estelar que estaba en todas partes, recuperando abajo y centrando arriba. Por fin podemos atacar y centrar por ambas bandas, bendito estado de forma el del gallego. Kroos comandaba las tropas desde el centro y elegía el lado por el que se llegaría al área enemiga. Valverde su escudero, tirando de músculo y arrancada cuando la situación lo requería. El partido estaba claramente del lado blanco, aunque sin ocasiones realmente claras.
El primer aviso blanco llegaba tras una cabalgada de Asensio que logro dejar atrás hasta tres rivales, aunque la contra acababa con un mal disparo de Vinicius. En el minuto 28 se animaba Kroos desde el borde del área y apunto estaba de marcar si no es por la buena estirada de Sommer. Pero como en toda película dramática, cuando mejor estaba el equipo, Kroos perdia un pase en el centro del campo que lanzaba la contra del Borussia. Tres pases y Thuram se plantaba delante para fusilar a Courtois que estuvo apunto de despejar. Había que seguir insistiendo y empatar antes del descanso, pero tan solo logramos una buena ocasión tras una pared de Asensio y Lucas (otra vez el gallego) que el Mallorquín no acierta a convertir.
Cinco corners a cero para los madridistas, setenta por ciento de la posesión y trece disparos a portería aunque solo tres entre los tres palos. Esos son los números con los que los chicos de Zidane se marchaban al vestuario por debajo en el marcador.
Salimos del túnel con ganas de remontar el partido y en el primer minuto ,tras un rechace Asensio estrellaba el balón en el larguero. Tan solo dos minutos después Vinicius no pudo concretar un pase raso con un buen disparo, ya que salió desviado. El Madrid sitiaba al Borussia en su área, lo que permitió a los alemanes contragolpear con una velocidad endiablada. Tanto era así que en el minuto cincuenta y siete de nuevo Thuram perforaba la meta de Courtois tras dos disparos seguidos. La situación se tornaba muy complicada, con el marcador indicando dos goles de desventaja y alejando la clasificación ya en la jornada dos.
Pero incluso así, pudo ser peor, ya que apenas cuatro minutos después el portero belga salvó un mano a mano que pudo significar el tercer gol alemán. Eran momentos de desconexión total de los blancos que volvieron a ver como Hoffman cruzaba en exceso un balón que salía lamiendo el poste derecho de Thibu, Desde ahí el equipo volvió con energía pero sin ideas, todos los ataques se perpetraban por la banda izquierda, donde a Vinicius no le salía nada. Centros y mas centros con solo Benzema para rematar. En el minuto setenta comenzaba la remontada con la inclusión en el partido de Modric y el reaparecido Hazard que no comparecía en el verde desde agosto. Hubo un cambio táctico de Zidane mandando a Ramos arriba y a Valverde a ayudar a Varane, para tener mas presencia arriba. En el minuto setenta y tres, apenas tras tres minutos en el campo, una pared con Benzema, dejaba a Hazard mano a mano con el portero pero el belga lanzaba el balón al lateral de la red, como nos lamentaríamos después de esa ocasión.
Cuando todo parecía perdido y el marcador pesaba mas que las nuevas cerchas del Bernabéu, un centro de Valverde que se perdía por el fondo, es rescatado por Casemiro para que Benzema de una bonita semi chilena acortara distancias, corría el minuto ochenta y seis. Quedaban cuatro minutos y otros cuatro que nos regalaba el descuento. Ibamos a tener una y la teníamos que aprovechar. Y vaya si la tuvimos, centro por banda derecha, cabezazo de Ramos que deja para Casemiro y gol, el brasileño ponía el empate en un partido de locura, minuto 93 y el Madrid que salvaba un partido increíble.
Partido loco en Alemania, grupo apretadísimo y un Madrid que vuelve a demostrar porque no se le puede dar nunca por muerto. Cierto es que tuvimos momentos de desconexión que hay que trabajar, pero el equipo no merecía perder este partido. Las malas noticias, el cansancio y no sumar de tres en tres. Las buenas, vuelve Hazard y vuelven las ganas. Vamos a sufrir pero nos vamos a clasificar, después de lo visto hoy, sobretodo en la primera parte, no tengo ninguna duda.
Victoria importantísima para los de Zidane en el clásico. El equipo volvió a mostrar su gen competitivo, hizo fuerza de flaqueza y sale victorioso del Camp Nou. Vamos con el cara y cruz.
CARA
Sergio Ramos. Que importante es el capitán. Discutido en ocasiones, pero impecable casi siempre. Lideró la defensa, la salida de balón, la presión… y encima anotó el 1-2. De penalti, sí. Un penalti que él mismo provocó. Que frío vamos a pasar el día que nos falte.
CRUZ
Si otros días lo difícil era encontrar la cara, hoy lo difícil es ver una cruz en este equipo. El Madrid fue un equipo coral, y las carencias individuales apenas se vieron. Quizás Nacho, que sufrió mucho con las internadas de Jordi Alba, podría ser el menos bueno. Pero el canterano cumplió.
Volvía Zidane a sorprender con un once, nada nuevo en la oficina. Cuando todos pensábamos que el francés querría protegerse tras dos derrotas y optaría por poblar el centro del campo, vuelve al 433. El míster da entrada a Asensio de extremo para buscar a Jordi Alba que se reincorporaba después de mucho tiempo inactivo, le da galones a Vinicius y pone el músculo con Valverde y Casemiro.
No se habían marchado las burbujas del gin-tonic cuando Fede Valverde tras una gran incorporación, recibe de Benzema y fusila al palo largo a un Neto que nada puede hacer. Pero como toda esta temporada, las alegrías nos duran poco. Incorporación por banda izquierda de Jordi Alba que Nacho lee mal y se precipita en la salida, dejando al lateral solo en el lateral del área. Alba pone el pase de la muerte para que Ansu Fati remate a bocajarro ante un Courtois batido.
Solo se llevaban jugados ocho minutos y el partido ya estaba loco, el centro del campo desaparecía para beneficio de los jugadores de ataque. Apareció Messi con un recorte tremendo a Ramos al que responde Courtois al palo corto con una estirada de crack mundial. Seguíamos recuperándonos del susto cuando a la contra Kroos servía a Benzema que llega muy forzado y termina rematando al muñeco. Partido loco de mucha exigencia física que no beneficiaba a ninguno de los dos equipos, justo de fuerzas en este inicio de temporada. Tanto es así que Nacho con dolor en el cuádriceps tiene que abandonar el partido en detrimento de Lucas antes del descanso.
Con uno a uno en el marcador se llegaba al descanso, hasta el más pintado pensaba que el equipo daría un paso adelante en busca de un gol que diera la tranquilidad para afrontar la segunda parte, pero fueron los culés los que apretaron y nos embotellaron durante bastantes minutos. Coutinho recibía con bastante facilidad y servía a Messi y a Ansu para que buscaran encarar a la defensa blanca. Pero todo cambia en el minuto 63 cuando Lenglet uno de los sospechosos habituales, agarraba a Ramos y el VAR señalaba penalti que el propio camero transformaría en el 1-2.
De ahí al final fue un asedio del Real Madrid quien tuvo el gol en las botas de Rodrygo, de Benzema y de Vinicius, pero no tuvo acierto. Finalmente fue Modric quien tras una buena presión recuperaba al borde del área y tras driblar a Neto, que venia de ser el héroe, con su característico golpeo de exterior, ponía el tercero y definitivo tanto.
Ni estábamos acabados ni ahora somos campeones de Europa, mucho que mejorar aun. El equpio de Ziden ha mejorado en la presión pero sobretodo en la mentalidad, fundamental para afrontar el próximo duelo de Champions.
Tras el último y desastroso partido del equipo ante el Cádiz, se esperaba una reacción que no ha llegado. Después de la derrota ante los gaditanos una de las bromas con las que hemos tenido que lidiar fue el comentario del central cadista Fali. El mismo comentaba que preguntó a Benzema por su perfume porque el francés olía muy bien. Y yo añado si en un campo de futbol hueles muy bien y no a sudor, algo estas haciendo mal y por lo visto hoy, todos olían a rosas.
Comenzaba el Real apretando arriba y moviendo el balón mas rápido que contra el Cádiz, pero si profundidad. A los ucranianos les bastaba como a los gaditanos, con mantener las líneas ordenadas y correr a la contra. Avisaba el Madrid con un par de disparos de Asensio desde el lateral, pero sin peligro. El equipo se estrellaba contra las dos líneas de cuatro que propuso Luís Castro.
Y como con correr ya le basta a cualquier equipo para matarnos, el Shaktar corrió. Y corrió tanto que en el minuto 29 Tete abría el marcador ante la pasividad de la defensa blanca. Y como las desgracias nunca vienen solas, cuatro minutos después Varane introducía la pelota en su portería y ponía el 0-2 en el marcador. La vergüenza y el sofoco de la afición blanca sentada delante del televisor crecía con cada llegada al área rival sin ideas, sin profundidad. Y para culminar con la primera parte mas ridícula de la historia del Madrid en Copa de Europa, Solomon ponía el tercero en el marcador ante la atenta mirada de la defensa blanca, que observaba como un equipo con ocho bajas y de un nivel muy inferior al nuestro, nos humillaba en nuestra propia casa.
En el descanso no se si Zidane o los jugadores, porque ya no se ni quien manda en ese vestuario, debieron conjurarse para ponerle el orgullo perdido. Porque en realidad eso es lo único que se les pide a estos jugadores, que tengan orgullo. Los blancos comenzaron a presionar con cabeza y con intensidad y embotellaron al Shaktar. En tan solo diez minutos Modric con un golazo desde fuera del área abría el camino de la remontada. Y tras saltar al campo tan solo cinco minutos después Vinicius nos hacía soñar con el 2-3.
Teníamos mas de media hora para hacer mínimo un gol y tapar un poco el desastre, pero se acabó la gasolina y el equipo aun presionando fuerte no tenía ideas. El Shaktar incluso dispuso de un par de contras para matar el partido definitivamente, pero una vez más Courtois fue el mejor del equipo y evitó lo que pudo ser una humillación histórica. Casi sobre la bocina Fede Valverde pondría el empate pero el VAR acertadamente corrigió y anulo el tanto por fuera de juego posicional de Vinicius.
Un equipo sin alma, sin orgullo, sin fuerzas y sin ganas que casi es lo peor de todo. Un equipo que nos hizo soñar y sigue haciéndolo pero de aburrimiento. Mucho tiene que mejorar todo en tres días porque nos jugamos la vida en Barcelona.
Cuando vemos en algún escrito, panfleto o libro de historia las sigas “WW” lo primero que nos viene la la cabeza sin duda es “World War”. Pero como gracias a Dios hemos evolucionado un poco y ya guerreamos menos, esas siglas las adoptamos para una parte de la afición del Real Madrid. La afición del “ Win Win”
Esta expresión en inglés se utiliza cuando hablamos de algo en lo que vamos a ganar seguro pase lo que pase. Y en eso, gran parte de nuestro equipo basa sus opiniones sobre cualquier tema que pase en relación al club. Siempre ganan pase lo que pase ellos tenían razón. Un “Win Win” de manual.
Hemos podido verlo recientemente en la derrota contra el Cádiz. Cuando salió la alineación, todos de alguna manera nos sorprendimos, un centro del campo sin Casemiro ni Fede Valverde y Marcelo de lateral. Perdíamos músculo, orden y capacidad defensiva ¿Pero quién le discute una alineación a un experto en rotaciones como Zidane? Pues evidentemente el aficionado Win Win. Como no jugaron Casemiro y Fede, ya tienen una escusa para “atizar” a Zidane por dejarnos sin pivote defensivo. Pero esta oportunidad surge por la derrota porque si hubiéramos conseguido los tres puntos se desmonta el argumento.
Pero ahora falta el otro “Win” que viene si Zidane hubiera alineado a estos jugadores, porque claro, si no juegan malo, pero si juegan peor, porque como se le ocurre a Zidane poner a jugar a dos tíos que vienen de jugar con su selección y dos vuelos interoceánicos . Lo dicho pase lo que pase, van a ganar.
Otro ejemplo pasa con las altas y las bajas. Hemos vendido a Reguilon, jugador de gran proyección y que hizo una gran campaña cedido en el Sevilla. Quejas porque sale Sergio y no tenemos planificación. Si Reguilon tiene una temporada mala en Inglaterra se dirá que no tenia nivel Real Madrid.
Sin volver mucho atrás en el tiempo, podemos recordar como la afición blanca se emocionó con el regreso de Mariano, al que apodaban Mariano Nazario, comparándolo con el gran Ronaldo. Es la decisión correcta, traer a un chico joven, que conoce la casa y que tiene gol. Pero meses y tras ver que Mariano pasba mas tiempo en el gimnasio que en el campo, después la decisión era la equivocada porque como puede ser que se vaya Cristiano y no se compre un crack de nivel mundial. Win Win
LA PRENSA
Pero no nos podemos quedar solo en nuestra afición y los múltiples ejemplos que podemos dar de un aficionado Win Win. Porque si hay algo o alguien que se merece un Win Win de manual es nuestra prensa patria y sus fobias personales.
Hemos vivido años de un acoso repugnante hacia el Gareth Bale. Un jugador que ha sido perseguido y vilipendiado por irse antes de un partido, por tener un hobbie como el golf, por ir con su selección o por no hablar español, según ellos siempre claro. Años de una persecución rastrera hacia un jugador cuya único delito fue no darles entrevistas ni exclusivas a los medios. Pues bien, ahora vemos como la culpa de que Bale no juegue, no rinda, no sonría y haya subido su hándicap en el campo de la Herrería, es de Zidane que no supo tratarlo.
Como siempre, pase lo que pase ellos ganan, ya sabéis Win Win
En resumen que es muy fácil opinar del Real Madrid porque digas lo que digas siempre ganas. Aunque en las últimas semanas me estoy dando cuenta de que en realidad somos la afición del “Lost Lost”. No por nuestra afición a la mítica serie televisiva, si no porque en realidad no ganamos, perdemos. Perdemos credibilidad cambiando de opinión, perdemos la posibilidad de remar todos a una pero sobretodo perdemos el norte al poner nuestros intereses y gustos personales por encima del interés general del club que en definitiva es de lo que se trata.
Si vamos a ser la afición del Win Win que sea porque es lo único que sabe hace el Madrid, ganar y ganar