El Real Madrid llegaba a la última jornada de la fase regular de la Euroliga, con el único objetivo de certificar el factor cancha en los Playoffs, en un duelo en casa contra el equipo serbio, y se consiguió de una manera muy solvente. El Facu Campazzo con 16 puntos, 8 asistencias y 3 robos para 21 de valoración, MVP.
El partido comenzó con gran acierto desde la línea de tres por parte de los dos equipos, pero sobre todo para el conjunto serbio, en unos primeros minutos muy intensos donde estuvo todo muy igualado. El equipo blanco fue por detrás durante todo el cuarto, aunque en los últimos segundos consiguió ponerse por delante (27-25).
En el inicio del segundo cuarto, los madridistas pusieron tierra de por medio alcanzando una máxima hasta ese momento de 6 puntos. Así, el transcurso de los segundos 10 minutos fue un constante intercambio de golpes con una gran anotación por parte de los dos equipos, donde los de Sergio Scariolo salieron ganadores poniendo una máxima de +12 al descanso, pese a perder la lucha por el rebote (56-44).
A la salida de vestuarios, el encuentro siguió la misma dinámica que en la primera parte, con el Real Madrid abriendo cada vez más brecha en el marcador con tiros fáciles, llegándose a poner 16 arriba. Sin embargo, los serbios no se dieron por vencidos y redujeron la diferencia hasta 7 puntos, pero los blancos volvieron a estirar la renta hasta los 14 puntos, con una mandarina de Sergio Llull incluida sobre la bocina (77-63).
En el inicio del último cuarto, el Real Madrid salió desatado rompiendo aún más el partido y haciendo disfrutar al Movistar Arena, con Luka Doncic y Novak Djokovic como espectadores de lujo. Así, se llegó al final del partido con una nueva victoria blanca que le asegura como mínimo el top 3 en Europa (103-82).
