Crónica: Elche 2-3 Real Madrid

Un tanto de Carlos Espí sobre la bocina da el triunfo a un Madrid de doble personalidad.

Jornada 6 del Campeonato de Liga y tocaba una salida siempre complicada. El Martínez Valero recibía de manera hostil a un Real Madrid que venía de golear en casa la pasada jornada y buscaba consolidar una nueva racha de victorias antes del derby.

El Elche, por su parte, llegaba al partido con apenas 2 puntos en Liga y en posiciones de descenso tras un malísimo arranque de temporada.

Para el encuentro de hoy, José Mourinho eligió el siguiente once titular: Courtois; Cucurella, Huijsen, Konaté, Trent; Tchouaméni; Valverde; Vinícius, Güler, Diomande; Mbappé.

Los de Martín Anselmi saldrían con la siguiente formación: Dituro; Revivo, Chust, Redondo, Sangaré; Tete Morente, Gonzalo Villar, Aguado, Martim Neto, Germán Valera; Osorio.

Antes de comenzar la crónica, hay que dejar clara una cosa: el Real Madrid de esta temporada es la mejor definición de Doctor Jekyll y Mr. Hyde y, si esto no cambia, puede que sea la tónica durante el resto del calendario.

Con ese concepto es como habría que arrancar a entender lo sucedido esta noche en el Estadio Martínez Valero, con una primera parte de dominio madridista en la que hubo 2 goles y bien que pudieron ser más… y una segunda de terror donde se entregó el balón totalmente, se perdió la ventaja y casi se escapan los 3 puntos si no llega a ser por el milagro de chaval que vive agazapado en el banquillo esperando para poder cazar, como es es el bueno de Carlos Espí.

Centrándonos en la primera parte, volvió a imperar el Madrid que conocemos con la presión arriba, el que de primeras sí quiere morder y hacer goles para intentar resolver el partido rapidito y centrarse luego en otras cosas.

Marcó el primero Arda Güler en el 26, un golazo, tras un perfecto lanzamiento de falta que tocó primero en el palo y se coló dentro de la portería de un Dituro que sólo pudo hacer la estatua y aplaudir ante el lanzamiento del joven talento turco del Madrid.

Menos de 10 minutos después, en el 33 Mbappé parecía encarrilar la victoria aprovechando un gran pase de Diomande, en lo que supondría la primera asistencia del flamante fichaje con el equipo blanco.

Fueron dos, pero pudieron ser más si no lo hubieran anulado de manera correcta un gol a Mbappé y si Vinícius no hubiera desperdiciado de manera inexplicable dos muy buenas ocasiones que podrían haber cerrado el partido en menos de media hora.

Hay que hablar del brasileño pues su partido de esta noche fue infame, casi más propio de un aficionado que juega los domingos tras tres días de resaca por su barrio. Fallón, perdiendo cada balón que tocaba, sin marcharse de nadie, una absoluta pena su partido.

Y así llegó la segunda parte, sin cambios en el once titular tras vestuarios y el guión parecía cambiar. El equipo seguía llegando pero la frescura no parecía la misma, casi como si las ganas se disparan y así, el Madrid entregó la bola y descansó para el derby pensando que ya tenía todo hecho.

Grave error pues el Elche, que parecía tumbado en la lona, despertó, aceptó el desafío de proponer fútbol que le presentaba el Madrid y en dos acciones de combinación logró empatar el partido.

Primero, Osorio recortaba distancias con un gran gol de cabeza tras un buen centro de Cepeda desde la banda. Acababa de entrar Cepeda minutos antes y su primera acción de peligro acabaría en gol.

Seria Fer Niño quien metería el miedo en el cuerpo empatando el partido a 2 al minuto 83 tras un fallo grave de Cucurella en la salida de balón.

El eescenario cambiaba por completo y quedaba muy poco tiempo para solventar la papeleta. Bellingham y Brahim no parecían haber entrado del todo animados y, por ello, José Mourinho decidió quemar las naves y meter en el campo a Endrick y Carlos Espí. Más madera, que diría aquel.

Fue decisiva la entrada del 9 valenciano pues suyo fue el gol de la victoria en el descuento. Bellingham creaba la jugada marchándose con fuerza y calidad, cedía en profundidad hacia Mbappé, que se internaba en el área y le dejaba el balón a Espí simplemente para empujarlo.

2-3, victoria y mucho que analizar. Nos espera el derby en el Metropolitano y ahora mismo, existen muchas más dudas que en partidos atrás pero esto es fútbol y empezamos empate a 0 otra nueva contienda más.

Que la suerte esté siempre de nuestra parte y sigamos ganando otro día más.