Goleada antes del Clásico en un buen partido del Real Madrid.
Tercera jornada de esta Champions League en la que el Real Madrid buscaría continuar su buen arranque de victorias en la competición europea en un duelo contra el RB Leipzig.
Los alemanes, que se han hecho aficionados a estar en el Viejo Torneo, querían encarrilar su liguilla tras un inicio un tanto dubitativo y levantar el ánimo tras la durísima derrota liguera contra el Bayern por 6-1.
Para el encuentro de hoy, José Mourinho eligió el siguiente once titular: Courtois; Carreras, Huijsen, Rüdiger, Valverde; Camavinga, Bernardo Silva; Vinícius, Bellingham, Güler; Mbappé.
El equipo alemán, dirigido por Martín Demichelis, salió por su parte con estos 11 jugadores: Vandevoordt; Raum, Lukeba, Orban, Baku; El Aynaoui, Seiwald; Nusa, Nkunku, Gruda; Romulo.
El partido comenzó con un Leipzig valiente yendo a buscar al Madrid muy arriba, posiblemente espoleado por los errores de los muchachos de Mou el día del partido contra la Roma.
De esta valentía nació la primera ocasión con cierto peligro, en botas de Nusa tras un exquisito control de balón y metiéndose entre dos defensas madridistas, aunque finalmente no se materializó en nada.
Despertaría el Madrid por medio de dos hombres que estuvieron más que inspirados en el día de hoy, como fueron Güler y Bernardo Silva. Entre los dos fabricaron el primer amago de ocasión, con una internada de Güler por derecha que terminó en un intento fallido de taconazo por parte del luso.
Avanzaba mucho el Madrid en su búsqueda del área rival cada vez que atacaba por banda derecha, con un Güler cada vez más inspirado con balón y siendo bastante incisivo con regates y centros rasos que generaba bastante sensación de que el primer gol podría llegar de una acción similar.
No cesaba el ritmo alto de ataques y a mediados de la primera mitad volvería a ser el Leipzig quien recuperará el control en ataque, poniendo en diversas ocasiones a Courtois en mucho peligro tras sendos disparos en botas de Nkunku.
Pero quien abrió el marcador tras este toma y daca fue el Real Madrid. Otro ataque por la banda derecha encontraba a Valverde lanzando otro centro raso al área que era rematado completamente sólo en el punto de penalty por Arda Güler. Vandevoordt detuvo el disparo en primera instancia, pero su rechace se quedaba muerto casi en línea de gol, donde aparecería Bernardo Silva para remachar y hacer el 1-0 al minuto 43.
Arda y Bernardo, totalmente necesarios, se sabía desde hacía media hora que el gol vendría de entre los dos. Juega mucho mejor el Real Madrid con ellos dentro del campo, cogiendo balón, tomando responsabilidades y moviendo al equipo lo mejor posible, dando un vuelo increíble al resto de compañeros del frente de ataque que se notan más cómodos con gente por detrás que sabe lo que hacer; es prácticamente otro equipo distinto cuando ellos no están sobre el verde.
Pudo aumentar el Madrid el resultado en dos ocasiones, la primera inmediatamente después del gol con un Vinícius que disparaba a puerta con rabia desde lejos y veía cómo su intento era repelido por Vandevoordt, que sacaba una gran parada para enviar el balón a corner. La segunda, ya en la reanudación, tras un buen disparo de Valverde que también se encontraba con las manos del meta rival.
Parecía que el Madrid se encontraba cada vez más cerca del segundo gol y así fue, pues en el minuto 52 un centro al área de Bellingham era cabeceado por Mbappé, a medio camino entre el remate a gol y la dejada al compañero. Arda encontraría ese balón suelto en el área para empujar a placer el balón a la red y así convertir el 2-0.
Llegarían los cambios, entrando al campo Cucurella por un buen Carreras y Diomandé por Vinícius. No estuvo a la altura el brasileño en un día que podría haber sido de reivindicación, pero volvió a demostrar una falta grave de confianza y de estar perdido en su juego.
Las entradas al campo bajaron algo el ritmo al Madrid, quien intentaba controlar más el juego sabedores tanto del buen resultado obtenido como de lo que está por venir este fin de semana. Aún así no se renunció al ataque y en otra intentona llegaría el 3-0, obra de Mbappé disparando con rosca y haciendo un golazo desde la frontal tras otra buena combinación ofensiva del equipo.
Recortaría distancias el Leipzig tras un despiste defensivo fruto de la relajación. Sería Gomis quien aprovecharía un pase de la muerte de su compañero Reitz para batir a placer a Courtois.
Pero aún quedaba tiempo para la maravillosa volea en el cuarto gol, obra de Diomandé que anotaba contra su ex equipo. Brahim contemporizaba, centraba al lado opuesto del área y allí apareció Diomandé para anotar el 4-1 con un portentoso disparo que casi rompe la red.
El marcador no se movería ya más, pese a los intentos de Espí y Endrick por tener su golito, y ahora ya queda centrarse en mantener lo muy bueno que se ha visto hoy, corregir los errores y pensar solo en el partido del Clásico.
Tocará guerra el domingo, pero al menos ya sabemos que podemos tener buenas armas con las que luchar la batalla.