Pues ya están aquí los playoffs, y aunque tengo ganas de seguir criticando la cacicada del gobierno en los dos partidos de liga regular contra los israelíes, intentaré ceñirme sólo al baloncesto (aunque no prometo nada)
Y enfrente un debutante en Euroliga, que durante la primará parte de la temporada fue líder y equipo revelación, y que al final se metió en un más que meritorio 6° puesto, aunque cediera el galardón honorífico de “equipo revelación” al Valencia que acabó segundo.
Se enfrentan el mejor equipo de la Euroliga en casa, el Real Madrid (18-1) contra uno de los mejores equipos a domicilio, el Hapoel Tel Aviv que ha ganado 10 partidos fuera de su exilio.
La principal amenaza del Hapoel es el perímetro. Con un Vasilije Micic desconocido hasta ahora, pero que puede despertar en cualquier momento, y los partidos calientes son su hábitat natural.
Elijah Bryant, elegido en el mejor quinteto de la Euroliga, aunque más que por sus números, por sus sensaciones en el tramo final de la liga regular, ya que sus números son 10.3 puntos, 2.3 asistencias y 11.2 de valoración.
Chris Jones es el salvavidas de emergencia del equipo. Capaz de hacer jugar al equipo sin anotar un solo punto, o destacarse con partidos de más de 20 puntos si ve que sus compañeros no tienen el día.
Y un Antonio Blackeney que es un tirador letal cuando entra en ebullición.
A ellos hay que sumar un Collin Malcolm que también es un microondas y ayuda más por fuera que a la zona.
Por dentro hay que sacar del partido a Dan Oturu que es su única amenaza, ya que Jonathan Motley se saca él solito.
Y nuestro equipo con apoyo de la Grada, al menos de los 8.000 abonados, que tendremos que multiplicarnos para suplir a todos los que van a faltar por caprichos de los que mandan.
Llegamos a este partido tras una gran victoria en Valencia que nos deja a tiro de piedra el liderato y ventaja de campo en todos los playoffs en Liga Endesa.
Llegamos sin ninguna baja, gracias en gran parte al Excel de Scariolo, que tanto he criticado en su momento, pero que esperemos que a partir de ahora haga su efecto.
Los descartes de mañana los sabemos todos salvo molestia de última hora: Kramer, Almansa y Procida.
A juicio de muchos de nosotros el italiano merecería más minutos a costa sobre todo de Abalde, pero Scariolo mira mucho los galones. Ojalá el gallego vuelva a ser el perro de presa en defensa que era, porque mañana lo vanos a necesitar. Y ya de paso, que se tome la revancha del triple del año pasado en el cruce contra Olympiacos. Ahora no es el momento de criticar, sino de estar todos a una con los 12 que se vistan mañana de corto.
Antes de ahondar en el crucial choque, quiso acordarse de Moncho Monsalve, una leyenda del baloncesto español fallecida este martes: “Quiero mandar un gran abrazo a la familia de Moncho Monsalve. Es un día triste, me sentía muy unido a él. Era un gran madridista; estuvo cuatro temporadas, ganó nueve títulos, entre ellos tres Copas de Europa. Fue un grande de nuestro baloncesto, ha estado con nosotros siempre cuando estaba en la selección: me llamaba, me daba ‘la lata’…”. Desde Eterno Campeón nos sumamos al más sentido pésame por su fallecimiento.
También hizo un llamamiento a la afición, consciente de los inconvenientes que vamos a tener que sufrir mañana para acceder al Palacio: “Hacemos un llamamiento a nuestros abonados para que llenen todo lo posible el pabellón, es un momento trascendente de nuestra temporada y, aunque haya alguna incomodidad previa, esperemos que los jugadores noten el apoyo del público. Que ese disfrute que han podido gozar con su equipo en casa sirva para que puedan contribuir a que así siga siendo dentro de la previsión y de la expectativa del sufrimiento que habrá».
Del equipo israelí hizo referencia a algo que todos sabemos, pero de lo que nadie habla, del presupuesto. «No tenemos ninguna razón para confiarnos, no pasa a menudo jugar contra un equipo con mayor presupuesto real superior al tuyo cuando estás en el Madrid, es una curiosidad que te hace entender el nivel del adversario. Aún así, mucha confianza en la posibilidad de que podemos jugar muy bien como equipo como hemos hecho durante los últimos meses».
Y como toda la temporada se quita presión diciendo que llegar a la Final Four “no es una obligación. Sería un éxito”.
Destacó la defensa como la clave del partido, “La defensa debe ser sobresaliente ante situaciones en las que son extremadamente buenos. Y tienen muchos jugadores que lo son, puedes centrarte en un emparejamiento y hay tres más que son letales».
Aunque ahora es cuando Scariolo debe demostrar por qué se le fichó: para ganar con la pizarra cuando llegan los momentos clave como hacía con la selección: “En principio, es muy difícil esperar sorpresas. La idea de un equipo cuando llega a abril o mayo no cambia. Los dos, claro, tendremos planes alternativos que sacaremos a lo largo de la eliminatoria», concluyó.
