El Real Madrid comenzaba la serie de los Cuartos de Final frente al Hapoel con un Movistar Arena semi-vacío al solo poder entrar abonados, con el único objetivo de encarrilar la eliminatoria y, con sufrimiento en los minutos finales, se consiguió con el Facu Campazzo como MVP (21 puntos, 4 rebotes y 1 asistencia para 18 de valoración).
A pesar de la lesión de Edy Tavares al inicio del partido, los de Sergio Scariolo comenzaron muy concentrados y serios, sobre todo desde la línea de tres con un gran porcentaje, y controlando el rebote y las pérdidas. Así al final de los 10 primeros minutos la renta ya rozaba los dos dígitos (27-18).
En el segundo cuarto, los madridistas no dejaron de apretar el acelerador en ningún momento, y sumado a una grandísima defensa secando el ataque de los israelitas, aumentaron la diferencia hasta +15 llegando a estar +20. El rebote fue un factor fundamental para que fuera así (48-33).
A la salida de vestuarios, el guión de partido fue similar a lo vivido en los primeros 20 minutos, con los blancos controlando en todo momento el partido y manteniendo la renta de 15 puntos a favor para llegar con la máxima tranquilidad posible a los últimos 10 minutos (70-55).
Entrados en los últimos 10 minutos, el Real Madrid se vio perjudicado por una más que dudosa antideportiva, junto a una técnica, aunque los madridistas hasta los minutos finales no vieron peligrar la victoria, en el último minuto los israelitas llegaron a ponerse a 4 puntos, aunque todo quedó en un susto y la victoria se quedó en Madrid (86-82).
