Crónica: Racing 0-3 Real Madrid

45 minutos muy buenos bastaron para derrotar a un Racing muy desdibujado.

Jornada 11 del Campeonato de Liga y tocaba visitar uno de esos campos míticos de la historia de Primera División donde hacía ya demasiado tiempo que el Real Madrid no pisaba.

El Sardinero y todo Santander se engalanaba para recibir al Real Madrid por primera vez desde septiembre de 2011, cuando el partido se saldó con el resultado de empate a 0.

Para el encuentro de hoy, José Mourinho eligió el siguiente once titular: Courtois; Cucurella, Huijsen, Konaté, Trent; Tchouaméni, Bernardo; Diomandé, Bellingham, Güler; Mbappé.

El Racing, entrenado por José Alberto y necesitado de puntos, salía con la siguiente formación: Agirrezabala; Aaron Martín, Belocian, Pablo Ramón, Mantilla; Pratti, Iván Martín; Íñigo Vicente, Canales, Iker Luque; Zabiri.

Comenzó muy bien el Real Madrid el partido, atacando por la banda izquierda intentando aprovechar el desborde de un Yan Diomandé que parece dispuesto a seguir trabajando para quedarse con el puesto en el 11 titular de manera muy meritorio. Precisamente, en una acción del 25 del Madrid, este caía derribado y se quedaba muy dolorido en el césped.

No vimos imágenes durante la retransmisión, nada nuevo por otra parte, más allá de la marca de la sangre en el tobillo de Diomandé. Las redes sociales tuvieron que ser quienes nos confirmaran lo que ya sabíamos todos, que había existido pisotón de Mantilla que no se marcó como penalty.

Sí se señaló como tal una caída de Mbappé apenas 3 minutos después. El contacto fue excesivamente ligero como para tirar al francés, que hizo picar al árbitro. Las protestas de la defensa racinguista estaban más que justificadas, pero el VAR ratificó la decisión tomada por Munuera Montero. Finalmente, sería el propio Mbappé quien anotara el penalty para hacer el 0-1 al minuto 11.

Encontraba el premio con esta acción un Real Madrid que se había quedado minutos atrás muy cerca del gol en un disparo desviado no muy lejos de la portería por parte de Güler y en un paradón de Agirrezabala a cabezazo poderoso de Jude Bellingham.

Intentó engancharse al partido el Racing tras encajar el gol y ahí fue Courtois salvador en una gran acción por parte del ataque del Racing que desembocó en un buen disparo abajo de Iker Luque, que repelía el meta belga con sus piernas.

Sin embargo, el Madrid frenaría la reacción en un ataque fulgurante un poco antes de llegar a la media hora de partido. Un balón largo encontraba a Mbappé de espaldas, el francés bajaba la bola y cedía con mucha calidad hacia Güler que, de primeras, metía un sobresaliente pase en profundidad para Bellingham. El inglés se plantaba solo ante Agirrezabala y aprovechaba la mala salida del portero vasco más allá de la frontal para regatearlo y marcar casi a placer haciendo el 0-2.

Pudieron ser 3 antes de la media hora, pues Güler dispuso de otra buena ocasión que finalmente no aprovechó.

Mientras el Madrid comenzaba a parecer un vendaval ofensivo, el Racing no acababa de pasar penurias en esta primera parte y a ellas se sumaba la lesión aparentemente grave de Mantilla. El lateral del Racing pugnaba una acción con Cucurella y, en un mal apoyo, se hizo mucho daño en la rodilla y se quedó en el suelo. Intentó reincorporarse, pero se llevaba las manos a la rodilla a cada poco y fue el médico del Racing quien desaconsejó su vuelta. Entraría Pedro Felipe en lugar del lesionado Mantilla, a quien desde aquí deseamos que no tenga nada grave y se quede solo en un susto.

Al Madrid, por su parte, todo le salía bien y todavía le quedaba cerrar el partido con un golazo. Un despeje a la frontal en una jugada a balón parado encontraba a Diomandé con toda la portería de frente para él solo y un balón que era toda una invitación a pegarle con potencia. Eso hizo el costamarfileño, que le dio con el alma y anotó un soberano golazo de volea por la escuadra para el definitivo 0-3 al minuto 36.

Con ese resultado se acabaría la primera parte… y casi que el partido, pues la segunda mitad no fue para nada tan vistosa como la primera.

El Racing reaccionó y quiso ser más protagonista, llegando incluso a generar peligro con la rabia de quien se siente herido en su orgullo, mientras el Real Madrid intentaba amasar bola, jugar despacio y trenzar mucho más las jugadas buscando un control en el juego que le permitiera descansar con balón pensando, sobre todo, en los duros compromisos que le vienen esta semana tanto en Champions como en Liga.

Podría comentarse que lo más destacado de la segunda mitad fue un conato de penalty favorable al Racing por mano de Tchouaméni. El francés jugó un balón dividido con un futbolista del Racing y, en el rechace de la bota, el balón le fue directamente al brazo en una posición retirada del cuerpo.

Tras unos minutos de deliberación por parte del VAR, este llamó a Munuera Montero para que revisara la acción en el monitor. Las imágenes demostraron que Tchouaméni estaba en una acción de disputa de balón y que, por ello, el balón al llegarle de un rebote provocaba una acción no punible como pena máxima.

Aqui yo no se, a ciencia cierta, si es penalty punible o no pero lo único seguro es que nos vamos una semana más con la eterna idea de no entender aún nada de nada en el tema de cuando se deben pitar o no las manos.

Importante también destacar que existió una atención sanitaria en la grada en el tramo final del encuentro.

Pero no hubo tiempo para más y el Real Madrid demostraba que, ahora sí, parece haber encontrado el 11 titular perfecto y que lo visto en el Clásico no era solo cuestión de un día. Muy buenas cosas en la primera parte, como la presión tras pérdida, la solidez defensiva, la valentía para ir a morder la salida rival y el saber qué hacer en todo momento con el balón dan muestras de una mejoría muy clara.

Vienen Atenas y Valencia, toca seguir la buena racha y el crecimiento progresivo.