El Real Madrid tocó fondo: una temporada temporada para olvidar

La temporada 2025/26 del Real Madrid Baloncesto quedará marcada como una de las más decepcionantes de la era moderna del club. No por una mala racha puntual. No por una lesión concreta. No por perder una final. Sino porque el equipo terminó transmitiendo algo que en el Real Madrid nunca se perdona: la sensación de agotamiento, de final de ciclo y de ausencia total de identidad.

El balance es demoledor:

  • 86 partidos
  • 58 victorias
  • 28 derrotas
  • 3 finales disputadas
  • 0 títulos

El Madrid perdió la Supercopa, perdió la Copa del Rey, perdió la final de la Euroliga y terminó cayendo eliminado en cuartos de final de Liga Endesa ante La Laguna Tenerife. Un golpe histórico.  

Y lo peor no fue perder.

Lo peor fue cómo perdió.

Un equipo sin alma ni continuidad

La llegada de Sergio Scariolo generó ilusión. Su experiencia, su prestigio internacional y su capacidad táctica parecían argumentos suficientes para iniciar una nueva etapa tras la salida de Chus Mateo.

Pero la temporada fue una montaña rusa constante.

El equipo nunca encontró continuidad real. Defensivamente fue irregular durante meses. Ofensivamente dependió demasiado de momentos individuales. Hubo problemas físicos continuos. Y, sobre todo, nunca apareció una identidad reconocible.

Había partidos donde el Madrid parecía candidato a ganarlo todo.

Y otros donde transmitía una fragilidad impropia de un gigante europeo.

El problema no fue únicamente táctico. También fue emocional. El equipo compitió muchas veces sin energía, sin agresividad y sin hambre. En demasiados encuentros importantes el Madrid fue superado físicamente, mentalmente y hasta colectivamente.

La eliminación contra Tenerife terminó siendo el resumen perfecto de toda la temporada: un equipo veterano, lento defensivamente, roto mentalmente y completamente incapaz de reaccionar cuando el partido entró en momentos de máxima tensión.  

La plantilla llegó al límite

Otro de los grandes problemas fue la construcción de plantilla.

Durante años, el Madrid logró sobrevivir gracias al talento, la experiencia y la jerarquía competitiva. Pero esta temporada se vio claramente que muchos jugadores ya no pueden sostener físicamente el nivel que exige Europa.

El núcleo veterano sigue teniendo calidad. Pero el baloncesto actual exige piernas, ritmo, físico y agresividad constante.

Y el Madrid, salvo momentos puntuales, fue un equipo lento.

Las lesiones agravaron todavía más el problema. La situación interior terminó siendo crítica con los problemas físicos de Walter Tavares, Usman Garuba y Alex Len en tramo decisivo de la temporada.

Además, varios fichajes no terminaron de funcionar como se esperaba.

Theo Maledon dejó destellos de enorme talento, pero nunca consiguió dominar realmente el equipo como base principal. Trey Lyles tuvo momentos interesantes, aunque sin convertirse en ese jugador que en la noches grandes necesita el Madrid. Chuma Okeke mostró condiciones defensivas, pero sin continuidad ofensiva.

Mientras tanto, el peso competitivo siguió cayendo demasiadas veces sobre los mismos nombres:

  • Facu Campazzo
  • Mario Hezonja
  • Walter Tavares

Y cuando ellos no pudieron sostener al equipo, el Madrid se cayó.

Lo único positivo: todavía hay base para reconstruir

La situación es grave.

Pero no irreversible.

Porque el Madrid todavía tiene piezas importantes para volver a competir al máximo nivel.

Facu sigue siendo un líder competitivo. Hezonja ha dado un paso adelante enorme esta temporada. Andrés Feliz dejó tramos muy interesantes. Garuba, cuando vuelva, puede cambiar completamente el nivel defensivo del equipo. Tavares sigue siendo determinante cuando esta bien.

Y además hay una realidad importante: el club sigue teniendo poder económico, prestigio y capacidad para atraer talento europeo. El Madrid seguirá en Euroliga y seguirá siendo uno de los gigantes del continente.  

Ahora bien.

Eso no basta.

¿Qué decisiones debe tomar el Real Madrid?

1. Decidir el futuro de Scariolo

Es la gran pregunta.

¿Debe continuar?

La temporada ha sido un fracaso. Y en el Real Madrid eso normalmente tiene consecuencias. El propio Scariolo dejó su futuro en manos del club tras la eliminación.  

El problema no es solo perder títulos. El problema es que nunca terminó de verse un proyecto sólido.

Si el club cree realmente en él, entonces debe darle poder para construir SU equipo y empezar un proyecto de dos o tres años.

Pero si existen dudas internas, lo peor que puede hacer el Madrid es continuar únicamente por el contrato.

El próximo entrenador debe liderar una reconstrucción real.

No un parche.

Mi opinión es que Scariolo y su cuerpo técnico no deben seguir. No han sabido construir una base y el RM necesita una reconstrucción empezando por el banquillo.

2. Rejuvenecer la plantilla

El Madrid necesita piernas.

Necesita energía.

Necesita hambre competitiva.

La plantilla necesita una transición generacional clara. Algunos veteranos históricos ya no pueden sostener determinados roles competitivos durante toda una temporada de 80 partidos.

Eso no significa faltar al respeto a leyendas.

Significa entender que el baloncesto evoluciona.

El próximo Madrid necesita:

  • Más físico exterior
  • Más capacidad atlética
  • Un base generador
  • Un cuatro titular
  • Un escolta tirador y anotador
  • Más defensa perimetral
  • Más velocidad

3. Recuperar identidad

El gran Madrid dominó Europa porque tenía una personalidad clarísima.

Defendía duro.

Corría.

Movía el balón.

Competía hasta el último segundo.

Esta temporada el equipo perdió gran parte de eso.

Y sin identidad, el talento no alcanza.

Lo que viene ahora

Este verano será uno de los más importantes de la última década para el club.

Porque ya no se trata únicamente de fichar.

Se trata de decidir qué quiere ser el Real Madrid en el futuro.

Un equipo veterano que intenta sobrevivir un año más.

O un nuevo proyecto capaz de volver a dominar Europa dentro de dos o tres temporadas.

La derrota ante Tenerife no fue un accidente.

Fue una advertencia.

Y ahora el club tiene que demostrar si ha entendido el mensaje.

Porque el escudo del Real Madrid Baloncesto obliga a reaccionar.

Y después de una temporada así, ya no valen medias tintas. ⬜🏀