Crónica: Real Madrid 1-2 Bayern Munich

Derrota en la ida de cuartos de Champions ante un poderoso Bayern.

Noche grande, noche de Champions League y el Estadio Santiago Bernabéu se engalanaba para recibir al mayor y eterno rival europeo de nuestra historia, pues nos visitaba nada más y nada menos que el Bayern Munich. Los alemanes son de esos equipos a los que siempre hay que tratar con el respeto que merecen y mirarles de pie, por toda nuestra historia con ellos.

Para el partido de hoy, Álvaro Arbeloa eligió a los siguientes 11 jugadores: Lunin; Carreras, Huijsen, Rüdiger, Trent; Tchouaméni, Pitarch, Valverde, Güler; Vinícius, Mbappé.

Por parte de los alemanes, dirigidos por Vincent Kompany, el 11 elegido sería: Neuer; Laimer, Tah, Upamecano, Stanisic; Kimmich, Pavlovic; Luís Díaz, Gnabry, Olise; Kane.

Ya metidos de lleno en el comentario de los 90 minutos, el mejor resumen para este partido es que el Real Madrid sobrevivió al avasallamiento del Bayern Munich.

Con hasta 8 jugadores atacaban los alemanes en cada acción de partido, generando un peligro constante contra la portería de Lunin erigiéndose Olise como la gran e imparable figura ofensiva del ataque bávaro.

El Madrid, por su parte, no era capaz de templar los nervios ante la asfixiante presión alemana y eso le pasó factura con muchas pérdidas que el rival castigó con tiros a puerta, jugadas de mucho peligro y, finalmente, con dos goles que bien se podrían haber evitado.

Una pérdida absurda de Vinícius provocó una rápida ofensiva del Bayern y el pase filtrado de Kane hacia Luis Diaz permitía que el colombiano rematara sin mucha oposición para hacer el 0-1 antes del descanso, al minuto 41.

Esto es el fútbol y hay que aprovechar las oportunidades que se tengan. El Bayern lo hizo y el Madrid, en botas de Mbappé… no lo consiguió. Se encontró hasta 3 veces el francés con un inspiradísimo Neuer en portería, que sacó varias manos claras evitando lo que podrían haber sido uno o dos goles del Madrid.

No parece estar acertado Kylian últimamente y al equipo le volvió a pasar factura tanto fallo acumulado.

El resto del equipo tampoco parecía ayudar demasiado. Güler era intermitente y la ausencia de un organizador que cogiera balón en las situaciones difíciles hacía aún más milagrosas las llegadas blancas.

Para colmo, Tchouaméni vio la cartulina amarilla que le provoca perderse la vuelta en Munich. Vaya usted a saber qué vio el señor colegiado para sacar en esa jugada la tarjeta. Por cierto, y sin que suene de excusa, pero también dejó en un castigo ínfimo una durísima entrada por detrás con los tacos de Tah sobre Mbappé en la segunda parte. Sale más caro en 2026 caer por la simulación del rival que pisarle con los tacos el Aquiles…

El segundo gol llegó tras otra perdida, también de Vinícius, y acabó en otra jugada rápida y gol de Harry Kane desde la frontal. No se había llegado ni siquiera al primer minuto de la segunda parte. Lamentable y vergonzosa esta actitud saliendo del vestuario, intolerable para unos jugadores que visten la camiseta blanca.

Vinícius aún hizo peor su partido tras fallar un mano a mano clarísimo solo contra Neuer en lo que hubiera supuesto el 1-2 con mucho tiempo por delante aún para empatar. No se pueden fallar ocasiones así, igual que tampoco se pueden regalar dos goles ni perder el balón cada vez que lo tocas. Cansa mucho ya toda esta situación, al igual que la de Mbappé que siguió fallando y fallando hasta finalmente conseguir su gol.

Como anécdota, pues esto no se ve todos los días, decir que Mbappé bajó hoy a defender y recuperó varios balones que parecían peligrosos. Insistimos, esto no le quita de culpa por todos sus fallos pero sí que es reseñable por lo sorprendente.

En fin, Mbappé conseguía hacer el 1-2 al minuto 74 y el Bernabéu comenzaba a creer en el empate. Buena jugada del Madrid que terminaba en un gran centro de Trent raso que localizaba perfecto al francés. Kylian remataba y su disparo era rechazado por Neuer mandando el balón al larguero, aunque finalmente botaría dentro de la portería.

Pero de aquí al final al equipo se le volvieron a apagar las luces y se gestionaron fatal los minutos finales y el descuento, sin crear más peligro para empatar.

Todo por decidir pues para el partido del próximo miércoles en Alemania, pero primero parada este viernes por la Liga. Veremos el ambiente, la reacción del público y la actitud del equipo ante un título que parece ya perdido.