Crónica: Manchester City 1-2 Real Madrid
Un doblete de Vinícius silencia el Etihad y certifica el pase a cuartos de final.
Llegó, al fin, la tan ansiada vuelta de Champions League contra el Manchester City. Había dudas, pues los genes del buen madridista no están hechos para llegar con ventaja sino más bien para el eterno ansia por la remontada épica… aunque en este caso nos seguimos permitiendo celebrar el gran resultado de la ida.
El 3-0 del primer partido permitía al Real Madrid controlar la eliminatoria y el tempo del partido, evitando sufrir de más en una semana crucial donde también toca recibir en casa al Atlético de Madrid en Liga.
Sin embargo, Arbeloa no se fiaba de ninguna superstición ni estadística y sacaba el mejor 11 que se podría formar ahora mismo: Courtois; Fran García, Huijsen, Rüdiger, Trent; Tchouaméni, Pitarch, Arda Güler, Valverde; Vini, Brahim Díaz.
Nada más arrancar el partido, pudo quedar visto para sentencia si Fede Valverde hubiera aprovechado una más que clara ocasión ante Donnarumma. El uruguayo se plantó delante del portero rival tras un gran pase de Vinícius, pero su intento de tiro salió mordido quizá por llegar forzado o por no terminar de decidir cómo realizar el remate final.
Acto seguido sería Cherki quien tuviera la primera para el City. El talentoso jugador francés demostró hoy de nuevo la gran facilidad que tiene para generar ocasiones de peligro en muy poco espacio.
La jugada, por cierto, había sido de Doku quien fue un absoluto dolor de cabeza para la defensa madridista en el día de hoy. Un diablo el belga, aunque con poco resultado pese a todo lo que generado en 90 minutos gracias al Dokusistema de Guardiola.
El partido parecía enloquecer en este tramo inicial, pues con apenas un cuarto de hora jugado ya habíamos visto 3 buenas ocasiones de gol, una de Vini y otras de Cherki y Rodri para el City.
Sin embargo, todo rastro de morbo por una posible y alocada remontada lo borró Vinícius o, mejor dicho, se lo arrebató Bernardo Silva a su equipo.
Un disparo de Vinícius al palo volvió a caer, en su rechace, en botas del brasileño quien volvería a rematar, con muy buena dirección, a portería… donde aparecería el capitán del City para mandar el balón a corner realizando lo que comúnmente se conoce como zamorana. El portugués sacaría el codo con toda la intención del mundo y el VAR, tras corregir al árbitro que inicialmente había señalado un fuera de juego de Vinícius que no era tal, indicaba que era penalty y que Bernardo Silva debería ser expulsado por esa acción.
Vinícius se encargaría de transformar la pena máxima haciendo así el 0-1 al minuto 20, colocando el 0-4 en el global a favor del Real Madrid.
A partir de aquí, el partido fue más un ejercicio de control por parte de los muchachos de Arbeloa mientras que el City, herido en su orgullo, se dedicó a atacar sin descanso para al menos intentar ganar el partido.
Volvía Doku a armar el taco, pero el disparo de Haaland era de nuevo repelido por un Thibaut Courtois que volvió a estar inmenso en el día de hoy cuando más se le necesitaba.
Breves instantes después, sería Vinícius quien marraría otra vez una ocasión cantada que podría haber supuesto cerrar más aún el partido y la eliminatoria. Podéis quedaros con la jugada inicial donde dejó sentada a la defensa y a Donnarumma totalmente rendido o podéis escoger el remate final que se marchó excesivamente alto.
De nuevo el brasileño tendría otra más para haber matado el encuentro, pero volvería a desperdiciar por tercera vez un balón clarísimo de gol que le había brindado Brahim. Ay, lo que podría haber sido esto al descanso…
Y con tanto perdonar, sería Haaland quien pusiera el empate en el marcador tras la enésima jugada peligrosa de la pesadilla belga. El Dokusistema funcionaba y Haaland aprovechaba un balón franco en el área para rematar a placer y empatar el partido en el 41.
Se llegó al descanso y una idea era clara: si llega a liar el capitán del Real Madrid, la misma que ha liado hoy Bernardo Silva tendríamos jaleo y guerra por lo menos hasta agosto…
Pero la segunda parte arrancó y Lunin entraba desde la banca para sustituir a Courtois, que se marchó con una sobrecarga en el abductor que esperemos no revista mucha más preocupación.
El meta ucraniano sería protagonista en la segunda mitad, pues para llevar sin jugar bastante tiempo respondió muy bien a los ataques del rival y consiguió alguna que otra mano de mucho mérito como así atestiguan las dos primeras paradas a Erling Haaland.
El delantero noruego, si bien estuvo más participativo que en la ida, volvió a ser el jugador desconectado y lejos de su mejor nivel que ya demostró ser en el Bernabéu.
Volvió a apretar como locos el City, hundiendo en defensa a un Real Madrid al que le costó un rato largo poder coger el balón y reasentarse con calma de nuevo en el partido.
Fue esta la segunda parte de los goles anulados pues se vieron hasta cuatro jugadas así, dos por cada equipo. Todas ellas, eso sí, anuladas de forma clara y correcta. Primero Doku arrancaba demasiado pronto el desmarque y Fran García se quedaba parado ganando la partida y dejando a su par en situación clara de offside; minutos más tarde Ait-Nouri sería el sancionado en una jugada en la que Lunin había sacado previamente otra mano salvadora; finalmente, una jugada anulada de Valverde y un gol anulado a Vinícius sería los últimos en caer presa de esta decisión arbitral.
Finalmente, el Real Madrid fiel a su idea de no rendirse hasta el final conseguiría anotar el definitivo 1-2, llevando la eliminatoria a un abultado global de 1-5 en favor de los nuestros. Tchouaméni fue el autor de la asistencia y Vini el goleador para cerrar una eliminatoria redonda y otra noche mágica en Manchester donde además volvió Mbappé de su lesión de rodilla.
La vida es feliz, Manchester se tiñó entera de blanco y nos veremos las caras contra el Bayern en cuartos de final… sin dejar de pensar que este domingo cae derby madrileño y hay que salir al campo a comernos el césped otra vez.
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